La reciente licitación del Tesoro Nacional incorporó tres nuevos bonos duales CER-TAMAR con vencimientos en diciembre de 2028, diciembre de 2029 y junio de 2030, ampliando la oferta de instrumentos diseñados para proteger a los inversores frente a distintos escenarios económicos.
Javier Milei - Luis Caputo
Con estas emisiones, ya son cinco los bonos duales de este tipo disponibles en el mercado local, una alternativa que comienza a captar mayor atención ante la posibilidad de cambios en la política monetaria y financiera de los próximos años.
Este miércoles, el riesgo país de Argentina descendió a menos de 600 puntos.
Qué son los bonos CER-TAMAR
Los bonos duales CER-TAMAR cuentan con una característica particular: permiten al inversor beneficiarse del mejor rendimiento entre dos variables de referencia. Por un lado, ofrecen cobertura mediante el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que ajusta el capital de acuerdo con la inflación. Por otro, incorporan una cláusula vinculada a la tasa TAMAR, referencia utilizada para los depósitos a plazo fijo de grandes montos en el sistema financiero.
Esta estructura permite garantizar una protección mínima frente a la inflación mientras se conserva la posibilidad de capturar rendimientos superiores si las tasas de interés reales aumentan en el futuro.
El ministro de Economía, Luis Caputo, durante el Latam Economic Forum
El escenario actual de tasas reales
Según explicó Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, el atractivo de estos instrumentos se encuentra especialmente ligado al comportamiento de las tasas reales, es decir, la diferencia entre la tasa TAMAR y la inflación. Desde las elecciones legislativas de 2025, el inicio del proceso de acumulación de reservas por parte del Banco Central y la estabilidad observada en el mercado cambiario, las tasas reales se han mantenido en terreno negativo.
En este contexto, los bonos duales funcionan principalmente como instrumentos ajustados por inflación, ya que la cláusula asociada a TAMAR pierde relevancia cuando las tasas no logran superar la evolución de los precios. Sin embargo, el panorama podría modificarse si el Gobierno decide endurecer las condiciones monetarias para contener presiones inflacionarias o defender la estabilidad cambiaria.