Crece el uso de la lata y el bag in box, pero ha caído el consumo en tetra

Surgió con fuerza en el último tiempo como una alternativa. Se cree que puede funcionar muy bien en el segmento de entretenimiento, pero la pandemia lo impidió.
Surgió con fuerza en el último tiempo como una alternativa. Se cree que puede funcionar muy bien en el segmento de entretenimiento, pero la pandemia lo impidió.

Las cifras oficiales revelan que la botella sigue creciendo en su consumo, mientras que el tetra brik y la damajuana son los más perjudicados. Se afianzan algunos segmentos más novedosos.

La industria del vino ha experimentado en el último tiempo una diversificación que, de a poco, se ve respaldada en las cifras oficiales. Con el objetivo de conquistar nuevos consumidores y aprovechando las oportunidades que se abrieron en medio de la pandemia, las bodegas han apostado por nuevos productos o envases que, con el correr de los meses, empiezan a consolidar su lugar en el mercado interno, tal como las latas y el bag in box.

Según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), hasta abril de 2021, las ventas de vino en botella, lata, bag in box y otros envases como bidón, sachet y acero inoxidable, crecieron respecto del año anterior en las ventas de todo el país pero, si bien marcan una tendencia, lo cierto es que su participación es muy pequeña. En contrapartida, el vino en tetra brik, el segundo más usado, y en damajuana, cayeron en promedio casi el 20%.

En la comparativa interanual, el consumo en botella hasta el cuarto mes del año creció un 8,2%, representando un 60,8% de todas las ventas. En este segmento, si bien todas las categorías presentaron un crecimiento, los que más crecieron fueron los espumosos, con una variación del 135% que se entiende porque en abril de 2020 se vivió el peor momento para este estilo con un cierre total en sus principales canales de venta.

La lata ha sido el envase que más ha crecido en el último año, llegando al 63,9% aumentando también una décima su participación en el total de las ventas, pasando del 0,2% al 0,3%. Por su parte, el bag in box, si bien mantiene el 0,1% del total de las ventas, creció un 0,5% en la cantidad de litros vendidos.

La caída más abrupta la sufrió el tetra brick, que redujo un 23,8% la cantidad de litros vendidos en este envase. Asimismo, perdió lugar en las ventas totales en el país, pasando del 43,6% al 35,6%. En menor medida, la damajuana también se vio afectada, pasando del 3,7% del total al 3,2%, como consecuencia de una caída del 18,9% de los litros comercializados.

Por qué crecieron la lata y bag in box

Martín Hinojosa, presidente del INV, explicó a Los Andes que este comportamiento del mercado interno puede darse por la oportunidad de llegar a nuevos segmentos y las nuevas ocasiones de consumo que generan estos envases.

“Entendemos que hay un nuevo público. Sobre todo, los jóvenes que están ávidos de usar nuevos envases y probar nuevos productos, como es vino en lata.

En este segmento permite ganar un momento de consumo diferente, más rápido, con menos cantidad, lo que ha hecho que haya evolucionado y crecido en un sector de la demanda que no estaba atendido”, dijo Hinojosa.

La máxima autoridad del INV destacó que la lata se ha adaptado bien a la vitivinicultura.

“Por lo que se ha visto, hay muy buenos diseños, modernos, con vinos muy buenos. Esto hace que muchos jóvenes, que entraron al vino durante la pandemia a través de estos envases, se mantengan dentro del consumo, algo por lo que la industria pelea”, sostuvo.

Para Hinojosa, la lata es una evolución que se ha dado en muchas bebidas y que ahora en el vino también se está dando y muy bien. Para él se trata de un envase original, práctico, que permite tomar vino en menor cantidad, ya que muchas veces no se abre una botella porque es mucho para una persona, pero una lata está bien.

En el caso del bag in box, su atractivo lo explica desde la asepsia y la calidad. “Este envase, aunque es mayor, te permite mantener la calidad del vino. También permite consumir en cantidades menores. Un bag in box, para un tomador habitual de una copa de vino, puede durar entre 10 y 15 días y no se altera la calidad del vino. En los últimos años ha crecido en calidad también. Hoy es posible encontrar muy buenos vinos en bag in box”, argumentó.

Hinojosa confesó que es un comprador habitual del bag in box gracias a su practicidad. “Es muy simple de usar, es reutilizable y mantiene las cualidades intactas”, añadió.

La caída de envases tradicionales

Martín Hinojosa consideró que envases como el tetra o damajuana disminuyan, es un tema para ocuparse. Para eso, manifestó que hay que hacer un esfuerzo en la promoción y comunicación de ese producto. “El tetra es un vino de tan buena calidad como cualquier otro, aunque muchas veces se lo asocia a otra calidad. La realidad es que son buenos. Para que no caiga el consumo hay que seguir haciendo esfuerzos promocionales y comerciales, publicitando el consumo de estos envases”, declaró.

Sobre el futuro de los envases, Hinojosa anticipó que lo que se viene es una diversidad acompañada con innovación y desarrollo. “La botella va a estar siempre, es tradicional y hay que seguir trabajando con ella. Pero van a ir apareciendo nuevos tipos de envase y nuevos tipos de consumo que van a ampliar la cantidad de opciones para acercar el vino a la gente”, opinó.

Para entender mejor la situación, tomó como ejemplo el caso de bebidas como las gaseosas que tienen el mismo producto en siete u ocho tipos de envases, porque están apuntando a distintos momentos y público. “El vino también va en ese camino. Sobre todo porque hay cada vez mejores vinos. Independientemente del envase, la calidad del vino ha mejorado y cada envase apunta a un público distinto”, completó.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA