Las perspectivas para 2025, detalla un informe del Ieral (de la Fundación Mediterránea) son que la economía crezca un 5%, gracias a una mejora en el poder de la compra de la población y un mayor otorgamiento de créditos. Además, se trata de un año de elecciones y, con gobiernos provinciales con superávit fiscal, es de esperar un repunte de la obra pública. También se agrega una posible entrada de capitales si se logra estabilizar la economía.
Pero este panorama optimista, resalta el documento, se contradice con la opinión pesimista de varios referentes de diferentes sectores productivos mendocinos y nacionales, que están muy preocupados por los altos costos en dólares, ya que les quitan competitividad a sus empresas en el mercado internacional.
¿Cómo puede ser que a la macroeconomía le vaya bien, mientras que a la micro (los sectores) le vaya mal? Esa es la pregunta que dispara el análisis del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana.
Para responder esto, se debe considerar que el sector de servicios, que depende del mercado interno, sufrió inicialmente en el 2024, pero ha venido recuperándose, con buen pronóstico para 2025. En cambio, el agro, la industria, la minería y el turismo están más complicados, con precios atados al dólar oficial y mayores costos en esa moneda.
Dentro de este último grupo, los sectores más afectados son los sustitutos de importaciones (con desventajas para competir con el mundo, como los textiles, electrodomésticos, informáticos, etc.) y las economías regionales (intensivas en mano de obra, cuyo costo se incrementó notoriamente durante 2024, y con mayores costos de logística).
Según Coninagro, 11 de 19 economías regionales están en crisis
Cómo aumentar la competitividad
El Ieral señala que lo ideal sería incrementar las cantidades a vender, porque un mayor volumen vendido compensa el menor margen. Pero no es una tarea sencilla, porque para vender se debe disminuir el precio, lo cual no es fácil dados los mayores costos. Una alternativa es vender financiado, en un contexto de mayor crédito bancario.
Otra opción es disminuir costos. Primero los fijos, que incluyen personal, pero reducir esa planta es problemático para cada empresa, por tratarse de personal de confianza ya capacitado, y para la sociedad, al elevar el desempleo, en un contexto de un régimen laboral rígido, que no alienta a contratar nuevo personal. Otros costos fijos son los alquileres.
También se puede reducir el costo variable, pero tratando de evitar una menor calidad del servicio. Por ejemplo, en las tareas de cosecha, se puede reemplazar la mano de obra por máquinas (a menor costo). Otro costo es el de la materia prima, que, en las economías regionales, usualmente no tiene otros destinos alternativos, por lo que está más sujeto a la disminución de precios (frutas, hortalizas). No acontece lo mismo en insumos, al tener otros compradores.
Una última opción es modificar el producto a vender. Este fue el caso del vino mendocino durante los '90. Se mejoró su calidad, vía mayores inversiones en viñedos y bodegas, con un gerenciamiento más profesionalizado y con una mirada más atenta al cliente.
Embotelladora de vino
Archivo Los Andes
La experiencia 1991/94
Los primeros cuatro años de la Convertibilidad pueden servir como referencia del contexto actual, porque se fijó el precio del dólar y se apreció fuertemente, es decir, se incrementaron notoriamente los costos en esa moneda.
En el periodo 1991-1994, detalla el informe del Ieral, las exportaciones crecieron al mismo ritmo que en el periodo 2003-2006, cuando se produjo un boom de ventas externas. Además, el incremento fue principalmente en cantidades, mientras que entre 2000 y 2010 fue más por precios.
En producción, los servicios aumentaron fuerte en cantidad y también en precios (señal de mayor demanda). En cambio, en los exportables hubo un menor incremento en cantidad, pero no en precios. Se regsitró mayor actividad en varios sectores industriales, tanto en Mendoza como en el país. También se incrementó la extracción petrolera, aun en un contexto de menores precios del barril (pasó de US$ 21 en 1991 a US$ 17 tres años después).
¿Cómo hicieron esos sectores transables para enfrentar un contexto de mayores costos? Incrementaron la competitividad con las acciones mencionadas, aunque el Gobierno también puede acompañar con una reducción de impuestos y eliminación de trabas burocráticas.
Estas fueron algunas acciones implementadas durante ese periodo y cuál es la situación actual: