10 de diciembre de 2025 - 12:51

Cencosud desactiva la construcción de un shopping estratégico

Cencosud dejó sin efecto la construcción de un shopping tras la anulación de un informe vial clave, lo que obligó a cancelar una inversión millonaria.

El desarrollo comercial que Cencosud intentaba impulsar desde hace años en Vitacura quedó sin margen de continuidad luego de que la autoridad de Transporte dejara sin efecto un informe técnico indispensable.

La medida terminó por derrumbar un plan que la empresa venía gestionando desde hacía más de una década y que buscaba instalar un shopping de gran escala en una zona estratégica del oriente de Santiago.

La decisión impacta directamente sobre la unidad Cenco Malls y obliga al grupo a abandonar una inversión millonaria. La información surge de un reporte publicado originalmente por Infobae, donde se detalla el trasfondo del conflicto y las consecuencias que dejó la resolución administrativa.

El proyecto que Cencosud debió abandonar y el rol del informe vial anulado

El desarrollo frustrado, conocido como Cencosud Shopping Vitacura, era una apuesta de gran porte: un centro comercial pensado para ampliar la oferta de servicios en un sector con fuerte demanda y con una inversión proyectada de USD 125 millones. La idea era levantar un complejo que funcionara como nuevo núcleo comercial, complementando la red existente y reforzando la presencia del holding en el área metropolitana.

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El punto de quiebre llegó cuando la Seremi Metropolitana de Transportes y Telecomunicaciones invalidó el Informe de Mitigación de Impacto Vial (IMIV), un documento que, para obras de este tipo, resulta determinante. Según informó el organismo, la tercera versión del informe “no fue consultada con los organismos competentes ni ingresada al sistema correspondiente”, lo que dejó sin valor todo el proceso. La irregularidad detectada provocó la caída de un trámite que llevaba años acumulando revisiones.

Tras conocerse la resolución, Cenco Malls lamentó el desenlace y recordó que el IMIV es “un insumo esencial para iniciar la construcción”. La empresa añadió que la invalidación “afectó grave y decisivamente la evaluación ambiental en curso”, lo que vuelve impracticable continuar con el proyecto en su formato original. Con este escenario, el avance quedó completamente bloqueado.

Cruce de responsabilidades: lo que dijo la autoridad y lo que retrucó la empresa

La Seremi defendió su procedimiento afirmando que su obligación es garantizar que todos los expedientes cumplan con estándares técnicos y normativos. En esa línea, el organismo aseguró haber detectado “falencias procedimentales y técnicas relevantes” durante la tramitación, motivo por el cual consideró necesaria la invalidación. Desde su perspectiva, el proceso no ofrecía un respaldo adecuado para continuar evaluando la construcción del shopping.

Cenco Malls interpretó el panorama desde otro ángulo. La compañía sostuvo que los errores que justificaron la anulación “paradójicamente provienen de la propia conducción del procedimiento”, apuntando directamente a la forma en que la autoridad gestionó las fases administrativas. En su análisis, el desarrollo quedó atrapado en inconsistencias que no dependían del grupo, pero que terminaron afectando toda la planificación.

Ambas posiciones ilustran un desacuerdo que trasciende lo técnico. Mientras la autoridad se ampara en el cumplimiento regulatorio, Cencosud considera que el camino administrativo fue determinante en la caída del proyecto. Con el IMIV ya sin validez, la firma fue categórica: el centro comercial “no puede ejecutarse” bajo las condiciones vigentes.

Santiago de Chile

Las objeciones vecinales y los estudios que anticipaban problemas de tránsito

La oposición al shopping no nació con la anulación del informe. Desde el arranque, un grupo amplio de vecinos y organizaciones comunitarias expresó preocupación por el impacto que la obra podría tener en la circulación del área. Los cuestionamientos se centraron en un posible aumento del tránsito, cambios en la dinámica cotidiana del barrio y la presión sobre la infraestructura vial existente.

Ese panorama se reforzó cuando la Municipalidad de Vitacura encargó un estudio al Dictuc, cuyos resultados apuntaron a un incremento significativo en los desplazamientos provocados por el nuevo centro comercial. De acuerdo con el informe técnico, los viajes en hora punta podrían crecer hasta “un 270%”, mientras que la densidad vehicular subiría “un 97%”. Estas proyecciones se convirtieron en argumentos sólidos para quienes pedían revisar el proyecto.

La presión social no se limitó a los residentes. La Junta de Vecinos de Santa María de Manquehue, la Parroquia San Francisco de Sales y el Centro de Padres del Saint George’s se sumaron con objeciones vinculadas a la vida comunitaria y el entorno urbano. A esto se agregó una alerta de la Conadi sobre eventuales efectos culturales en la comunidad mapuche Dhegñ-Winkul, lo que amplió aún más el abanico de reparos. La acumulación de críticas y advertencias terminó por reforzar un clima adverso que acompañó al proyecto hasta su cancelación.

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