El fútbol africano está de luto tras un hecho que mezcla el deporte con tradiciones ancestrales y un desenlace fatal. Igiraneza Aimé Gueric, un joven mediocampista de 20 años, falleció el pasado 20 de diciembre durante un partido oficial en Burundi.
Fútbol. Un joven mediocampista de 20 años falleció en Burundi tras ingerir accidentalmente su "moneda de la suerte".
El fútbol africano está de luto tras un hecho que mezcla el deporte con tradiciones ancestrales y un desenlace fatal. Igiraneza Aimé Gueric, un joven mediocampista de 20 años, falleció el pasado 20 de diciembre durante un partido oficial en Burundi.
El jugador, que vestía la camiseta de Les Guêpiers du Lac, se desplomó súbitamente ante la mirada de sus compañeros y rivales. Aunque recibió maniobras de RCP en el césped y fue trasladado de urgencia, murió camino al hospital.
Según testimonios recogidos en el lugar, la causa del deceso habría sido la ingestión accidental de una moneda de 50 francos ruandeses. El futbolista supuestamente la llevaba escondida bajo su lengua como parte de una práctica mística conocida localmente como "gris-gris".
Esta tradición utiliza amuletos o monedas para atraer la suerte, protegerse de lesiones o, en este caso, "hechizar" al rival para ganar. Los reportes sugieren que la moneda obstruyó sus vías respiratorias al ser tragada involuntariamente en medio del fragor del juego.
La Federación Burundesa de Fútbol emitió un comunicado expresando sus condolencias a la familia, aunque no detalló oficialmente las circunstancias de la muerte. El incidente generó un fuerte debate en la región sobre los peligros de estas prácticas espirituales dentro del campo de juego.
Tras la tragedia, se comunicó que la federación local busca prohibir el uso de estos amuletos para garantizar la seguridad de los deportistas. El caso de Gueric deja al descubierto cómo las creencias tradicionales siguen profundamente arraigadas en el fútbol de ascenso en África.