El goleador histórico de la Selección de Uruguay, el atacante Luis Suárez, vio el partido ante Cabo Verde por el Mundial 2026 desde un palco del Hard Rock Stadium de Miami junto a su familia. Allí, fue noticia por cómo vivió el duelo.
El delantero vivió el empate de la Celeste ante Cabo Verde desde un palco, lamentándose por la actuación del equipo.
El goleador histórico de la Selección de Uruguay, el atacante Luis Suárez, vio el partido ante Cabo Verde por el Mundial 2026 desde un palco del Hard Rock Stadium de Miami junto a su familia. Allí, fue noticia por cómo vivió el duelo.
Una de las noticias más fuertes de la previa de la Copa del Mundo fue la situación de Luis Suárez en Uruguay. Después de despedirse del combinado Celeste, se ofreció a integrar la lista de convocados y el técnico argentino Marcelo Bielsa decidió no contar con él.
Por eso, en la segunda presentación del equipo en la máxima competencia, el atacante del Inter Miami tuvo que seguir las alternativas del choque contra Cabo Verde en un palco, junto a su familia y allegados.
Así, las cámaras de televisión se encargaron de hacerle un seguimiento especial, para ver como reaccionaba ante cada situación del encuentro del cuadro nacional.
Cantar el himno de tu país en un Mundial es incomparable para cualquier jugador. Pero hacerlo desde las tribunas después de haber sido protagonista debe ser duro y raro. Entendiendo esto, la transmisión oficial decidió mezclar las tomas de los futbolistas dentro del campo, con la imagen del entrenador en el banco de los suplentes, y la de Luis Suárez, el gran ausente.
Allí pudo observarse que el goleador decidió cantar el himno con las manos en su espalda, al lado de su esposa y sus hijos, vistiendo una de las camisetas de entrenamiento de la Celeste.
Ya con el partido empezado, llegó la segunda y más contundente secuencia protagonizada por el delantero. Cuando Kevin Lenini ejecutó un gran tiro libre que terminó en la sorpresiva apertura del marcador, Suárez reaccionó tomándose de la cabeza mientras hacía gestos de reprobación y preocupación por lo que veía.
Cuando Uruguay reaccionó y dio vuelta la historia, el semblante del compañero de Lionel Messi también cambió. Aplausos, sonrisas y tranquilidad para Lucho, que además lució un cambio de look (dejó la camiseta de Uruguay para vestirse más formal).
El cierre para el infarto lo mostró nuevamente, nervioso como cualquier hincha que deseaba el agónico gol de Uruguay que nunca llegó. Con el pitazo final, volvió a tomarse la cabeza.
Luis Suárez atravesó todas las emociones, y cada una de ellas quedó captada en las cámaras de la televisación oficial. Una figura de su talla no pasa desapercibida, por más que no esté dentro de la cancha.