El Superclásico entre River y Boca comenzó con máxima tensión en el Monumental debido a un principio de incendio en una de las tribunas superiores. El fuego se originó durante el histórico recibimiento con papelitos, lo que obligó a la intervención inmediata del personal de seguridad para evitar una tragedia.
La salida de los equipos al campo de juego estuvo marcada por un despliegue visual imponente que incluyó mosaicos, tirantes y un homenaje al Beto Alonso. Sin embargo, la alegría se transformó en preocupación cuando una de las plateas altas comenzó a mostrar columnas de fuego y humo. El foco se inició sobre la gran cantidad de papeles que quedaron acumulados en el piso tras la lluvia inicial.
Intervención de emergencia en la platea alta
Ante la aparición de las llamas, los espectadores ubicados en ese sector del estadio debieron desplazarse rápidamente para liberar la zona de riesgo. Algunos hinchas intentaron sofocar el fuego por sus propios medios antes de la llegada del personal especializado del club. Finalmente, los agentes de emergencia del Monumental lograron controlar la situación utilizando matafuegos de mano de forma efectiva.
El incidente se produjo en un contexto de altísima peligrosidad debido a la combinación de elementos combustibles presentes en las gradas. El recibimiento organizado por los fanáticos incluyó 40 mil kilos de papel destinados a cubrir casi por completo el césped al momento de la aparición de los jugadores. El uso de bengalas en las tribunas, sumado a esta masa de papel seco, generó las condiciones para el inicio del siniestro.
DLA - 2026-04-19T171656.553
River vs. Boca: el histórico recibimiento en el Monumental que retrasó el inicio del Superclásico.
A pesar del susto inicial, el problema no pasó a mayores y el partido pudo comenzar bajo la supervisión del árbitro Darío Herrera. Los hinchas continuaron viviendo el Superclásico con normalidad en el resto de los sectores, debido a que el operativo del estadio reaccionó con velocidad, permitiendo que el foco no se extendiera a otras estructuras.
La fiesta de River incluyó también máquinas de humo, miles de globos y los clásicos tirantes rojos y blancos que bajaron desde las tribunas superiores. El telón dedicado a Norberto Alonso, conmemorando el aniversario del gol con la pelota naranja en la Bombonera, fue la pieza central de una tarde que pudo terminar de forma dramática.