Racing y Estudiantes LP alcanzaron la final del Clausura tras sobreponerse a golpes fuertes y reconstruir su identidad competitiva. Cada uno, con su propio camino, logró recuperar confianza, corregir errores y fortalecer virtudes. Mientras los grandes candidatos —Boca, River y Rosario Central— quedaron afuera, la Academia y el Pincha encaran la definición como claros ejemplos de resiliencia.
Si algo supo resolver Gustavo Costas, el exitoso entrenador blanquiceleste fue el vértigo con que su equipo venía jugando hasta la eliminación en la Copa Libertadores. El cachetazo fue duro. Durísimo. Porque la ilusión era tan grande como el corazón de este plantel de Racing. El DT supo leer el escenario y repensó un equipo que sufrió demasiadas bajas, pero que siempre se animó a competir. Aun con su manera particular de vivir el fútbol (corre, salta y grita como si estuviera dentro del campo de juego), la Academia eligió perder vértigo y ganar en sabiduría. Le sucedió con River y Tigre, donde sufrió demasiado por su intención de siempre estar corriendo hacia el arco contrario. Sin embargo, ante Boca, eligió intentar desde un planteo menos incisivo. Lo pensado fue ejecutado con una precisión magistral por parte del equipo, y atrás quedaron los días de tristeza luego de quedar afuera ante Flamengo, en la semifinal de Copa Libertadores.
Boca Juniors - Racing Club, por la Liga Profesional
Con gol de Maravilla Martínez, Racing superó a Boca y va por el título doméstico.
EFE / Juan Ignacio Roncoroni
Esta vez eligió pasar más y mejor el balón. Hacerlo correr. Hubo paciencia y criterio para elegir por donde llevarlo. Claro, sin descuidar esa dosis de frescura y atrevimiento que se le reconoce. Y marcó un pleno con ese cabezazo de Maravilla Martínez, el goleador del ciclo, que llevaba una sequía de 10 encuentros sin convertir. Todo, en el mejor momento.
Este ciclo de Costas está caracterizado por su alta efectividad en los mano a mano: Racing jugó 17 a partido único o con revancha y solo perdió tres (Platense por el Apertura, River por la Copa Argentina y Flamengo por la Copa Libertadores), en todos los casos, 1-0. En esta clase de encuentros, la Academia saca su mejor versión.
Desde hace una década, el club demostró a Sudamérica "una mística racinguista". Ese es el mérito esencial de un plantel que sabe que el esfuerzo no se negocia. Como su entrenador, el equipo convence. Y, apoyado en su inteligencia para jugar, puede sumar otra estrella para su escudo.
Desde 2014, Racing protagonizó 10 finales y logró 7 estrellas. Un presente a la altura de su historia, esa que habla de conquistas y épicas que forjaron el libro de oro de la entidad de Avellaneda.
RACING CLUB
Gustavo Costas, DT de Racing, es clave en este presente de la entidad de Avellaneda.
Gentileza.
"Hay que tener la cabeza en demostrar que el equipo no solo es grande por su gente. Eran distintos los partidos de la Libertadores al campeonato. Cuando quedamos afuera, nos dolió muchísimo. Pudieron cambiar el chip. Nos dolía haber quedado eliminados, porque pienso que podríamos haber ganado la Copa. Después, apareció Santi Sosa con la máscara y todos querían jugar. La gente de Racing tiene que estar contenta", explicó hace unos días el entrenador. Y agregó: "Lo que hacen estos chicos... que juegan desgarrados, rotos. Eso no lo encontrás en todos lados. Y después pelearon todo. Ahora ya estamos pensando en la final, ya pasó River, pasó Boca. Tenemos que estar metidos, la historia la escriben los que ganan".
El Pincha hace la revolución
Estudiantes LP viene de escribir otro capítulo inolvidable en el clásico ante Gimnasia. En el Bosque, con demasiado contexto negativo por sortear y con un rival que llegaba en alza por sus últimas presentaciones, dio la talla y se calzó el traje de candidato.
Santiago Ascacibar, figura y capitán de un Estudiantes que viene en alza y sueña.
Eduardo Domínguez no es un improvisado. El entrenador pincha es uno de los más destacados del actual Torneo Clausura. Y aunque su equipo entró en la última posición, ayudado por un puñado de resultados, recuperó mentalidad ganadora tras la caída en Copa Libertadores. Sin embargo, un hecho insólito funcionó como componente esencial para consolidar la idea de ir por el campeonato: el famoso pasillo de espaldas a Rosario Central. El papelón de AFA, primero entregando un trofeo al mejor de la tabla anual y luego castigando a un plantel y a su presidente, Juan Sebastián Verón, que no aceptaron tal situación, expuso a la conducción de calle Viamonte y generó una simpatía inesperada para con el equipo de 1 y 57.
Apoyado en la voluntad del Rusito Ascacibar, su capitán, sostenido en el uruguayo Fernando Muslera y con un plantel que ofrece múltiples respuestas a las vicisitudes del juego (el colombiano Edwin Cetré está en su mejor momento en la temporada), Estudiantes LP también asegura rendimiento y entrega. Quizás con menos jerarquía individual que Racing, el Pincha también se anota como animador de la definición. Tiene argumentos y le sobra coraje para una definición que promete estar a la altura.
Será de la Academia o el Pincha. Dos ejemplos de resiliencia.