La polémica se instaló en La Bombonera, con lo que podría haber sido el segundo tanto de Boca ante Gimnasia y Esgrima por la fecha 8 del Torneo Apertura de la Liga Profesional. Cierre de un primer tiempo caliente con el VAR y el árbitro.
En una ráfaga, el Xeneize había dado vuelta el resultado ante Gimnasia y Esgrima. Sin embargo, el árbitro lo dejó sin efecto con la ayuda de la tecnología.
La polémica se instaló en La Bombonera, con lo que podría haber sido el segundo tanto de Boca ante Gimnasia y Esgrima por la fecha 8 del Torneo Apertura de la Liga Profesional. Cierre de un primer tiempo caliente con el VAR y el árbitro.
Adam Bareiro vence a Lautaro Petruchi y todo el estadio se une en un desaforado grito de gol. De empezar perdiendo sorpresivamente, a darlo vuelta antes del final de la etapa inicial. Parecía que el Xeneize empezaba a acomodar un trámite que se le había tornado complicado y cuesta arriba.
Sin embargo, allí se dio la intervención del juez asistente de video revisión Nicolás Lamolinal, que llamó desde la cabina del VAR al árbitro Pablo Dóvalo para indicarle que debía revisarse una posición adelantada en el comienzo de la acción y un posible penal a favor de Gimnasia.
La pena máxima a favor del Lobo quedó rápidamente descartada, al observar que no existió falta sobre el delantero Agustín Módica cuando Agustín Marchesín ganó en las alturas. Un problema menos para el Xeneize.
Sin embargo, el gol fue anulado por lo que aconteció en la continuidad de la jugada. La comunicación del árbitro principal fue que en el desarrollo de la acción hubo posición indebida del número 16 Miguel Merentiel. Si bien es cierto que existió offside, el mismo no fue del uruguayo sino de Lucas Janson, evidenciando el error del juez del encuentro a la hora de la comunicación al estadio.
Así, Boca y Gimnasia y Esgrima se fueron al descanso con empate 1 a 1 en un trámite parejo y entretenido, para la bronca del hincha del Xeneize y la tranquilidad del fanático del Lobo del Parque.