28 de febrero de 2026 - 20:06

Gimnasia tuvo presencia encubierta en La Bombonera: "A todos lados"

Sin público visitante, hinchas de Gimnasia y Esgrima se metieron en la cancha de Boca y contaron cómo vivieron el partido en silencio.

La prohibición de público visitante en el fútbol argentino suele ser una barrera administrativa, pero rara vez una frontera para la pasión. En el cruce ante Boca Juniors en la Bombonera, el protocolo indicaba exclusividad para los socios locales. Sin embargo, entre las tribunas repletas, el Lobo mendocino también dijo presente.

Enviado especial: Nicolás Salas

Sin banderas, sin camisetas y con un perfil bajo extremo, varios hinchas de Gimnasia y Esgrima de Mendoza lograron ubicarse en distintos sectores del estadio. La estrategia fue el mimetismo absoluto. Uno de ellos, llegado especialmente desde Mendoza, lo resumió con simpleza en la previa: “Lo acompañamos a todos lados, así que siempre presente”.

El viaje tuvo una consigna clara: pasar inadvertidos. La logística emocional de alentar en territorio ajeno exige un control férreo, sobre todo ante la posibilidad de un gol propio. Consultado sobre cómo reaccionaría ante un tanto del Lobo, el hincha fue directo: “No, no, calladito. Puñito cerrado y mortadela Rodríguez”.

Incluso se animó a un pronóstico apoyado en la ley del ex: “Yo creo que 1 a 0, tranquilito, gol del ex, Simoni, y nos vamos contentos para Mendoza”.

“Gritamos para adentro”

Embed

En otro sector del estadio, un grupo de simpatizantes mendocinos compartió la misma experiencia. Para ellos, la presencia en la Bombonera no fue un hecho aislado, sino la continuidad de una costumbre forjada mucho antes del salto a la Primera División. “Somos de Gimnasia, venimos a ver a Gimnasia, como siempre, de la Liga”, contaron.

El ascenso no hizo más que reforzar el compromiso y multiplicar los viajes. Y, fieles al código del infiltrado, dejaron en claro cómo se vive un gol visitante en cancha ajena: “Nada, para adentro, gritamos para adentro”.

La recepción en Brandsen 805 fue tranquila. El perfil bajo permitió que la jornada transcurriera sin sobresaltos: “Sí, bastante bien, pero bueno, no saben que venimos de Mendoza”, admitieron entre risas cómplices.

Una presencia silenciosa bajo el radar en La Bombonera:

Embed

Lo cierto fue que varios hinchas viajaron con la misma intención: “Somos varios los que venimos, somos un grupo de acá, amigos, pero bueno, a todos lados Gimnasia”.

La expectativa deportiva fue moderada, consciente del escenario y el rival: “Un buen resultado para nosotros sería un empate, pero bueno, si podemos ganar, mejor”.

En una Bombonera teñida exclusivamente de azul y oro, el Lobo tuvo respaldo mendocino. Silencioso, camuflado y contenido, pero igual de fiel. Una presencia encubierta que ratifica que, para el hincha de corazón, no existen puertas cerradas cuando la lealtad es la que manda.

LAS MAS LEIDAS