Un nuevo episodio de violencia volvió a teñir de polémica las canchas del fútbol mendocino. En la semifinal de vuelta de la cuarta división masculina de la Liga Lavallina de Fútbol, disputada en el departamento de Lavalle, el encuentro entre Jocolí y La Pega terminó en una batalla campal una vez finalizado el partido.
El encuentro, que había quedado 1 a 1 en la ida, finalizó con victoria de La Pega por 1 a 0, lo que le otorgó la clasificación a la final del torneo, pero el festejo dentro del campo de juego desencadenó la violencia que derivó en agresiones físicas entre los jugadores tras el pitazo final.
Cómo se desencadenó la pelea
Tras la celebración de La Pega por avanzar de ronda, se produjo un intercambio de agresiones verbales que rápidamente escaló en violencia. Jugadores de Jocolí atacaron físicamente a futbolistas rivales y, en cuestión de minutos, la cancha se convirtió en un escenario de corridas, golpes y patadas.
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Varios jóvenes resultaron heridos y tuvieron que ser asistidos en el predio, mientras que el clima de tensión generó preocupación entre entrenadores, familiares y autoridades de la liga.
Lo cierto es que este hecho se enmarca en una tendencia preocupante: episodios de violencia en categorías formativas se repiten en distintas ligas del país. En muchas ocasiones, árbitros y jugadores han sido agredidos, llevando a suspensiones de partidos y cuestionamientos sobre la seguridad en el fútbol amateur.
La repetición de estos incidentes genera la necesidad de protocolos más estrictos y consecuencias claras para los responsables, a fin de proteger a los jóvenes y mantener los valores del deporte.
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Impacto en el fútbol formativo y expectativas
Directivos, entrenadores y padres de familia enfrentan la urgente necesidad de implementar medidas de prevención, fomentar la educación en el respeto y establecer sanciones efectivas para evitar que la violencia se normalice.
El debate sobre la seguridad en el fútbol juvenil apunta a garantizar que la formación deportiva no se vea empañada por hechos violentos que afectan tanto a jugadores como a la comunidad deportiva en general.