20 de julio de 2026 - 13:16

Nico Williams homenajeó a su madre tras ganar el Mundial 2026: "Andar por el desierto descalza, no se lo deseo a nadie"

María cruzó el Sahara descalza y embarazada de su primer hijo para buscar un futuro en Europa; 32 años después, su hijo menor le colgó el oro mundial al cuello.

Nico Williams terminó la final del Mundial de 2026, se quitó la medalla de ganador y subió a las gradas del MetLife Stadium. Buscó a su madre, María, y se la colgó en el cuello. El delantero del Athletic Bilbao fue el encargado de la asistencia a Ferrán Torres para marcar el gol que dio la victoria a España.

El gesto se volvió viral en segundos. María, emocionada, recibió el metal dorado bajo el cielo de Nueva Jersey: "Todo lo que hago es por mi madre, y por mi padre también", había declarado el futbolista de 24 años anteriormente sobre sus motivaciones. Detrás de ese éxito deportivo se escondía un relato de supervivencia que comenzó mucho antes de que Nico naciera.

El cruce del desierto y el exilio de Ghana en 1994

En 1994, Félix y María abandonaron Ghana. Ella estaba embarazada de Iñaki, el hermano mayor de Nico. El trayecto hacia Europa lo hicieron en gran parte a pie. Nico relató en diversas ocasiones el calvario de su madre: "Mi madre ha sufrido mucho. Andar por el desierto descalza, muchas cosas que no le desearía a nadie". Llegaron a España buscando una vida mejor, pero los primeros años estuvieron marcados por la escasez extrema.

Iñaki Williams, también futbolista profesional, recordó que la infancia de ambos no fue sencilla: "No fue fácil que cortasen el agua y la luz porque no había para pagar las facturas", explicó el hermano mayor. Debido a la crisis económica en España, su padre tuvo que marcharse a Londres para trabajar y enviar comida, permaneciendo lejos de su familia durante más de una década. Iñaki, ocho años mayor que Nico, asumió en muchos momentos el rol de figura paterna.

"Mis padres arriesgaron sus vidas para que nosotros, mi hermano y yo, tuviéramos un futuro mejor. Y lo consiguieron", afirmó Nico tras la victoria. El delantero valoró el esfuerzo de sus progenitores como "luchadores" que les inculcaron el respeto y el trabajo duro. "Nadie te regala nada", sentenció el jugador, quien este último año también lidió con múltiples lesiones físicas antes de llegar a la cita mundialista.

Tras el pitido final, Nico habló para los medios sobre su estado emocional: "He pisado mierda, he comido mierda y ahora estoy besando el santo", confesó a DAZN. Describió el triunfo como el día más feliz de su vida por todas las dificultades superadas. En medio de los festejos, el jugador de la Selección española lanzó un mensaje contundente contra la discriminación racial.

"Al final aquí nadie viene a España a robar a nadie. Venimos a tener un pan, a tener un techo, a tener un mejor futuro para tus hijos y para ti", denunció Williams. El delantero insistió en que "nadie nace siendo racista" y que la solución reside en la educación de los niños desde las bases. Estas palabras cobraron fuerza tras un verano en el que el futbolista visitó África.

Ese viaje al continente de sus padres le permitió dimensionar su presente: "Me di cuenta de lo que podría haber sido mi vida si no hubiese nacido aquí", comentó sobre su realidad actual. Williams concluyó sus declaraciones recordando que el éxito del Mundial pertenecía también a sus amigos y a la gente que sufrió junto a él durante su proceso de formación.

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