Lionel Scaloni enfrenta en Atlanta la encrucijada más compleja de sus cien partidos al frente de la Selección argentina. A horas de la semifinal contra Inglaterra, el entrenador analiza desplazar a Rodrigo De Paul del equipo titular. El mediocampista, pieza inamovible en las finales de Brasil, Qatar y Miami, arrastra el rendimiento más bajo del plantel en este certamen.
La concentración en el predio del Atlanta United transcurre bajo un hermetismo que solo dejó filtrar ensayos tácticos específicos. En las últimas dos prácticas, Scaloni probó variantes que rompen con su “ley” de no repetir formación tres veces seguidas en el torneo. El nombre de Nicolás Otamendi se repitió en todos los esquemas, perfilándose como el refuerzo de River que liderará la defensa, ya sea como stopper o central.
Rodrigo De Paul, pieza clava en el esquema de Scaloni en la Selección Argentina. Jugadorazo. Habló con la prensa en la previa del duelo con Inglaterra.
Gentileza.
Las variantes tácticas y el bajo rendimiento de los referentes
La posibilidad de que De Paul pierda su lugar marca un quiebre simbólico en el proceso. El futbolista con más presencias en este ciclo vio cómo Exequiel Palacios, Giuliano Simeone o Nicolás González ocupaban su sector en los entrenamientos vespertinos. Scaloni fue tajante en conferencia de prensa: jugará quien esté mejor, sin que pese el desempeño pasado con la camiseta nacional.
La incertidumbre se extiende a los laterales de la defensa. Nahuel Molina y Gonzalo Montiel mantienen su disputa por la banda derecha, mientras que Lisandro Martínez podría recalar en el lateral izquierdo si Nicolás Tagliafico cede su lugar en la rotación. En el centro del campo, Leandro Paredes y Alexis Mac Allister parecen ser los únicos con lugar asegurado junto a Lionel Messi y Julián Álvarez.
Lionel Scaloni, DT de la Selección Argentina
EFE
Inglaterra llega a este duelo con Jude Bellingham como su figura más peligrosa, autor de seis goles en la competición. El técnico Thomas Tuchel diseña un plan para neutralizar a Messi mientras sus jugadores, como Marc Guéhi, intentan trasladar la presión a Argentina por su condición de campeona defensora. En las calles de Atlanta, el clima previo se tensa con banderazos y cruces aislados entre hinchas de clubes argentinos.
El ganador de este choque en el Mercedes-Benz Stadium definirá el título mundial contra España, que ya espera en Nueva York tras vencer a Francia. Argentina vestirá la camiseta azul marino por disposición reglamentaria de la FIFA para garantizar el contraste visual. El destino del equipo depende ahora de si Scaloni decide sostener a su guardia vieja o patear el tablero en el momento más crítico de la competencia.