Con un imponente 35 a 18, la Selección Argentina aplastó a Uruguay. Con el tercer triunfo confirmado en el Campeonato Sur y Centroamericano 2026, el handball nacional selló su pase al próximo Mundial, que se disputará en Alemania en 2027.
Los Gladiadores se impusieron ante Uruguay y aseguraron su participación en el próximo certamen mundialista de handball.
Con un imponente 35 a 18, la Selección Argentina aplastó a Uruguay. Con el tercer triunfo confirmado en el Campeonato Sur y Centroamericano 2026, el handball nacional selló su pase al próximo Mundial, que se disputará en Alemania en 2027.
Hasta el descanso, la Albiceleste mantenía una ventaja de seis puntos y no se esperaba que la diferencia se ampliara tanto en el segundo tiempo. Sin embargo, el equipo terminó de imponer su jerarquía y, con la clasificación asegurada, estiró una racha histórica ya que será su decimosexta participación en mundiales, todas de manera consecutiva desde Kumamoto 1997.
El elenco dirigido por Martín Jung solo aseguró lo que ya se sabe, Argentina es la potencia de la región en esta disciplina. Antes de imponerse ante Uruguay, la Albiceleste había vencido a Paraguay y Perú con amplias diferencias. En el último encuentro, Nicolás Bono y Ramiro Martínez fueron los máximos goleadores, con seis tantos cada uno.
Este 23 de enero, Argentina buscará ratificar por qué clasificó al Mundial de Alemania 2027 cuando se enfrente a Chile, desde las 18.00. Hasta el momento, la Albiceleste lidera la tabla general y el encuentro será decisivo para definir la cima del Campeonato Sur y Centroamericano.
Cabe destacar que estos certámenes en esta disciplina se disputan cada dos años y en años impares, en el último Mundial masculino de handball, disputado en 2025 en Croacia, Dinamarca y Noruega, la selección argentina tuvo una actuación correcta, aunque sin lograr meterse entre los mejores del torneo. Los Gladiadores superaron la fase inicial tras un triunfo clave ante Bahréin y accedieron a la Main Round.
Ya en la segunda fase, el equipo sintió el peso de rivales de mayor jerarquía y no pudo avanzar a los cuartos de final, tras caer frente a selecciones como Eslovenia e Islandia que son potencias en deportes indoor. Argentina cerró su participación en el puesto 20° de la clasificación general, sumando otra experiencia mundialista valiosa y reafirmando su presencia sostenida en la élite del handball, aunque todavía con el desafío pendiente de dar un salto competitivo en las instancias decisivas.