12 de julio de 2026 - 10:28

La FIFA explicó por qué validó el polémico gol de Inglaterra ante Noruega: la clave estuvo en el microchip

El microchip del balón oficial no registró ningún "latido" de impacto, desmintiendo la trayectoria irregular que millones de espectadores vieron por televisión.

En el descuento del primer tiempo en Atlanta, Inglaterra empató 1-1 ante Noruega mediante Jude Bellingham. Sin embargo, el inicio de la jugada quedó envuelto en sospechas de interferencia externa. Los jugadores noruegos juraron que el balón golpeó un cable de la cámara aérea, un hecho que, por reglamento, debió anular el tanto de inmediato.

La jugada nació de un despeje largo del arquero Ørjan Nyland. En el aire, la pelota pareció desviarse bruscamente tras impactar contra un tensor de "La Araña", la cámara cenital del estadio. Declan Rice tomó el rebote y, quince segundos después, Bellingham marcó la igualdad. Según la Regla 8 de la IFAB, si el balón toca un agente externo, el juego debe detenerse y reanudarse con un bote a tierra.

¿Qué mostró el microchip del balón sobre el gol de Inglaterra?

El árbitro Clément Turpin permitió que la acción continuara. Ante la escalada de la protesta, la FIFA rompió su protocolo habitual y emitió un comunicado mientras el partido seguía en curso. El organismo se refugió en la tecnología del balón conectado para ratificar que la trayectoria de la pelota nunca fue alterada por un objeto físico.

La explicación técnica fue tajante. El organismo informó que revisó los datos registrados y descartó cualquier contacto con los cables. Según el reporte oficial: "Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor en el Connected Ball no mostró ningún pico en el 'latido del balón' cuando estaba en el aire". Con este dato, la FIFA concluyó que "no hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón".

Desde el banquillo noruego, la percepción fue radicalmente opuesta. El seleccionador Ståle Solbakken no ocultó su incredulidad ante la frialdad de los datos del sensor y la trayectoria que observó desde su posición. "El balón cayó en línea recta desde el cielo, así que cambió de dirección", declaró el estratega en conferencia de prensa. A pesar de su frustración, Solbakken aceptó la derrota con resignación: "No creo que vayamos a repetir el partido. Así que así son las cosas".

El reclamo de Noruega y la reacción del capitán Ødegaard

El capitán Martin Ødegaard fue el más crítico tras el final del encuentro, que Inglaterra terminó ganando 2-1 en la prórroga. Para el volante, el arbitraje fue un factor determinante en la eliminación de su país. "Nos marcaron dos goles fáciles y el árbitro no nos ayudó en nada. Es frustrante, pero ha sido toda una aventura", manifestó al cierre de la participación de los Vikingos en el Mundial.

La prensa internacional apodó al incidente como el "Cablegate", resaltando la fractura entre lo que el ojo humano percibe y lo que el microchip registra. La tecnología prevaleció sobre la interpretación visual de la Regla 8 de la IFAB. Inglaterra avanzó a las semifinales, dejando a Noruega fuera de la competencia bajo el amparo de un electrocardiograma digital que no detectó el contacto con el cable de Atlanta.

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