Juan Manuel Cerúndolo continúa viviendo el mejor momento de su carrera profesional. El argentino se clasificó por primera vez a los octavos de final de un torneo de Grand Slam luego de superar al español Martín Landaluce en un encuentro que rozó las seis horas de duración y que quedará entre los más memorables de la presente edición de Roland Garros.
El porteño se impuso por 6-4, 6-7 (7), 7-6 (4), 6-7 (4) y 7-6 (8) en una batalla de resistencia física y mental que se extendió durante 5 horas y 58 minutos sobre el polvo de ladrillo parisino.
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Juan Manuel Cerúndolo el único argentino en carrera en Paris.
Gentileza.
Un duelo marcado por la paridad
La igualdad fue la gran protagonista de la jornada. Ambos jugadores intercambiaron golpes durante casi seis horas en un partido que terminó definiéndose por detalles mínimos. De hecho, la diferencia final fue apenas de un punto: Cerúndolo ganó 214 y Landaluce 213.
Desde el comienzo quedó claro que ninguno tendría un camino sencillo. El primer set superó la hora de juego y presentó varios momentos de máxima tensión. El argentino logró inclinar la balanza a su favor luego de sostener largos intercambios y aprovechar una oportunidad clave sobre el cierre del parcial.
El calor y la exigencia física
La jornada se disputó bajo temperaturas cercanas a los 33 grados en París, un escenario que incrementó aún más el desgaste de los protagonistas.
Mientras miles de aficionados colmaban el complejo de Roland Garros y otros seguían la final de la Champions League en las inmediaciones del Parque de los Príncipes, Cerúndolo y Landaluce protagonizaban una verdadera prueba de resistencia en una de las canchas secundarias del torneo.
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El argentino mostró capacidad de reacción en varios momentos críticos. Después de perder el segundo set en un ajustado tie-break, recuperó terreno en el tercero. Más tarde, cuando parecía encaminado a la victoria en el cuarto parcial, el español logró forzar un quinto capítulo.
Una remontada decisiva
La definición tampoco estuvo exenta de dramatismo. Landaluce consiguió adelantarse 3-0 en el último set y parecía tomar el control del encuentro. Sin embargo, Cerúndolo volvió a demostrar fortaleza mental, recuperó el quiebre de desventaja y se mantuvo en partido.
El desenlace llegó nuevamente en un tie-break. Allí, el argentino sostuvo la calma en los puntos decisivos y terminó sellando una victoria histórica que lo depositó entre los 16 mejores del torneo.
El premio a una semana inolvidable
El recorrido de Cerúndolo en París ya había sorprendido al circuito. En la ronda anterior había conseguido el triunfo más importante de su trayectoria al eliminar al número uno del mundo, Jannik Sinner.
Ahora, el desafío será mantener el nivel en los octavos de final, donde buscará seguir avanzando en el certamen y alimentar una de las grandes historias de esta edición de Roland Garros.
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Juan Manuel Cerúndolo y el español Martín Landaluce jugaron casi seis horas.
Gentileza.
Próximo desafío
El siguiente rival del argentino será Matteo Berrettini, quien también llega con un importante desgaste físico tras imponerse en otro extenso partido a cinco sets frente a Francisco Comesaña.
Ambos buscarán un lugar en los cuartos de final después de superar encuentros que exigieron al máximo sus recursos físicos y mentales sobre el polvo de ladrillo francés.
El desahogo tras la batalla
Una vez concluido el encuentro, Cerúndolo apenas encontró energías para describir lo que había vivido dentro de la cancha.
Visiblemente agotado, reconoció que el esfuerzo realizado había sido extremo y admitió sentirse completamente exhausto después de casi seis horas de competencia. Sin embargo, el cansancio no logró opacar la satisfacción por haber alcanzado un logro inédito en su carrera y escribir una nueva.