En dialogo con Jorge Valdano, el futbolista Albiceleste Giuliano Simeone le respondió a los que critican su presencia en el Atlético de Madrid, donde lo dirige técnicamente su padre Diego Simeone. "Yo tengo que construir lo mío", aseguró al respecto.
La charla entre ambos se dio en el ciclo de entrevistas que el exdelantero campeón del mundo conduce en la TV de España. Allí, el actual futbolista de la Selección Argentina se sinceró sobre lo que significa vivir a la sombra de su padre. “Desde chico entendí que no podía vivir de lo que fue mi papá. Yo tengo que construir lo mío”, deslizó, dejando en claro que la herencia no es una ventaja automática, sino una responsabilidad permanente.
En ese sentido, también explicó que su formación estuvo marcada por la autoexigencia y por un aprendizaje temprano: en el fútbol, nadie regala nada. Mucho menos cuando el apellido obliga a rendir el doble para demostrar que el lugar se gana.
Simeone no quiere vivir bajo la sombra de su padre en Atlético de Madrid:
Valdano profundizó sobre el vestuario, ese espacio invisible para el hincha pero determinante en la carrera de un jugador. Giuliano describió un ambiente competitivo, duro y formativo, donde cada entrenamiento es una prueba y cada error deja una enseñanza. Allí, según explicó, entendió que la fortaleza mental es tan importante como la técnica o el físico, especialmente en un club como el Atlético de Madrid, donde el sacrificio es parte del ADN.
La charla también abordó el vínculo entre padre e hijo en el contexto profesional. Sin caer en frases hechas, Giuliano explicó que la relación con Diego Simeone es clara: puertas adentro es su papá, pero en el ámbito del fútbol es un referente más, con quien habla, escucha y aprende, pero sin privilegios. “Lo más difícil es separar los roles, pero con el tiempo aprendés”, confesó.
En ese recorrido, el delantero dejó en evidencia una madurez poco habitual para su edad. Reconoció errores, momentos de duda y etapas de frustración, pero también valoró el camino recorrido y la posibilidad de crecer desde el esfuerzo. Para Valdano, esa construcción silenciosa es la que define al futbolista moderno: aquel que entiende el contexto, acepta la presión y transforma la exigencia en motor.