Con autoridad, carácter y sentido colectivo, la Selección de Mendoza de Futsal se coronó campeón del Torneo Argentino de Selecciones C-20, al imponerse en la final por 5 a 2 sobre Comodoro Rivadavia, en una verdadera fiesta del deporte disputada en el Club Ingeniero Huergo, repleto de público local.
Los goles del conjunto dirigido por Martín Páez fueron anotados por Facundo Torres, en tres ocasiones, Santiago Zorrilla y Juan Moreira. La victoria, además de la consagración, tuvo un valor histórico extra: desde 1984, un seleccionado mendocino no lograba levantar un trofeo nacional en Comodoro. La última vez, hace ya 41 años, había sido el equipo mayor orientado por José Carbó, que superó a Capital Federal por 4-2 en la final.
Esta vez, fue la juventud la que rompió el maleficio. Y lo hizo en una categoría donde Mendoza marca el ritmo hace tiempo: con esta conquista, el combinado borravino alcanzó el tricampeonato, tras sus consagraciones en Tucumán 2023 y Mendoza 2024, reafirmando su condición de potencia a nivel formativo.
Un recorrido sólido y convincente
Desde el arranque, el seleccionado mendocino mostró sus credenciales. En el debut goleó a Tucumán por 5 a 0, luego se impuso ante Trelew por 5 a 2 y, ya con la clasificación asegurada, perdió por 3 a 2 frente al anfitrión, Comodoro Rivadavia, en un duelo parejo que le permitió ajustar detalles pensando en un eventual cruce posterior.
En cuartos de final, el equipo se enfrentó a Puerto San Julián, en un partido vibrante que terminó 6 a 4 a favor de Mendoza. Esa victoria catapultó al equipo a las semifinales, donde tuvo que batallar ante Río Grande, un rival que lo puso en aprietos desde el primer minuto.
“Ese fue uno de los partidos más difíciles”, reconoció Martín Páez, el entrenador. “Empezamos perdiendo, pero el grupo supo reaccionar con madurez. Estos chicos tenían un objetivo claro, una convicción enorme. La semifinal fue una prueba clave en lo anímico y supimos resolverla con inteligencia”, agregó.
Una final con autoridad y cabeza fría
La final, más allá de la presión del entorno, mostró a un equipo enfocado y eficaz. Mendoza abrió el marcador, amplió la ventaja y no perdió el control del juego en ningún momento. Supo capitalizar sus momentos y aprovechar los errores del rival, que sintió el peso de la localía.
“Sabíamos que iba a ser un partido muy físico y mental. Por eso fue clave marcar primero”, explicó Julián Lucero, una de las figuras del equipo. “Jugamos con la ansiedad del rival, que estaba obligado a ganar. Nosotros fuimos ordenados, pacientes, y cuando llegaron nuestras oportunidades, las aprovechamos”.
La revancha frente al mismo rival que los había vencido en la fase inicial fue otro punto destacado. “Perder ese partido nos sirvió. Nos ayudó a ajustar detalles tácticos y nos dio motivación. La derrota no nos condicionó porque ya estábamos clasificados, pero fue una señal de alerta para lo que venía”, añadió Lucero.
El valor del grupo
El espíritu colectivo fue una de las claves que destacaron todos los protagonistas. “Nuestra mayor virtud fue la humildad, el compromiso y el compañerismo. Este equipo no se conformó nunca. Sabíamos lo que representaba jugar en Comodoro y lo tomamos como un desafío más que como una presión”, señaló Juan Cruz Roldán, uno de los líderes del plantel. “Cada partido nos obligó a dar un poco más. La semifinal y la final fueron batallas duras, pero nos sentimos preparados”.
En el plano individual, Facundo Torres se llevó los reflectores con sus tres goles en la final. “Fue mi primera vez como capitán, y terminó siendo una experiencia increíble. Nunca imaginé hacer tres goles en una final. Esperábamos un partido cerrado, pero logramos imponer condiciones desde el principio. Nos preparamos mucho para esto, con semanas intensas de entrenamiento y un grupo que se comprometió en cada detalle”, expresó el goleador y referente del equipo.
También hubo lugar para quienes no estuvieron en cancha en la definición, pero aportaron desde otro lugar. “En la final me tocó alentar desde afuera, pero lo viví con la misma intensidad”, contó Lautaro Palacio. “Este equipo es muy sólido desde lo humano. Nos preparamos con seriedad, sabiendo que cada uno tenía un rol. Mendoza siempre es candidato, y debíamos estar a la altura”.
Un modelo que deja huella
El director técnico Martín Páez valoró especialmente el compromiso del grupo y el respeto por el proceso. “Estos chicos fueron un ejemplo de profesionalismo. Cada uno entendió lo que tenía que hacer. Los 15 que viajaron fueron los que mejor nos podían representar. Vivimos una semana hermosa, y coronarla con un título nacional es una enorme satisfacción. Agradezco también al cuerpo técnico y a la FEFUSA por el respaldo constante”.
El futsal no se detiene: continúa el Nacional femenino
Mientras el seleccionado masculino C 20 celebra su logro, la actividad nacional continúa. En esta jornada sigue la disputa en Mendoza el Campeonato Argentino de Selecciones Mayores Femenino, donde el conjunto local buscará su tercera consagración consecutiva, tras haberse coronado en 2023 y 2024.
El equipo dirigido por Érika Encinas Flores jugará esta noche a las 21 frente a Comodoro Rivadavia, en el Poliguay por una de las semifinales.
Las chicas mendocinas batieron en la fase de grupos a Paraná por 6-0; Puerto Deseado por 3-2 y Rosario: 6-1. El objetivo de seguir escribiendo páginas doradas en el futsal argentino.