Nicolás Salas - Enviado especial. Antes de su esperada salida a pista a bordo del histórico Lotus E20, pautada para las 12:45, Franco Colapinto se asomó al escenario para saludar a la multitud y no pudo ocultar su asombro.
Buenos Aires se convirtió en una verdadera fiesta del automovilismo con la llegada de Franco Colapinto. Más de medio millón de personas se acercaron a verlo y lo ovacionaron en cada una de sus salidas a las calles de Palermo.
Nicolás Salas - Enviado especial. Antes de su esperada salida a pista a bordo del histórico Lotus E20, pautada para las 12:45, Franco Colapinto se asomó al escenario para saludar a la multitud y no pudo ocultar su asombro.
"Se me pone la piel de pollo", confesó emocionado al ver la cantidad de fanáticos reunidos en el Fan Zone, un sueño que, según él mismo admitió, nunca imaginó que se haría realidad tan pronto.
Con su característico sentido del humor, Franco hizo reír a todos al analizar los carteles del público y bromear sobre su próxima exhibición: "Voy a ir despacito, respetando las normas de tránsito", dijo entre risas, aunque luego advirtió que a las cuatro de la tarde pensaba "fundirlo todo".
Más allá de las bromas, se tomó un momento para agradecer profundamente el esfuerzo de la gente. Reconoció el enorme mérito de quienes viajaron desde distintas provincias en un domingo de mucho tránsito de la ciudad solo para poder acompañarlo.
"Quise traerles un Fórmula 1 para que lo disfruten y puedan vivir la experiencia de cerca", destacó con gratitud.
Como cierre, Franco dejó en claro su máximo deseo: espera que este increíble show sirva para mostrarle a la Fórmula 1 la pasión que existe en el país y lograr que un Gran Premio regrese a la Argentina nuevamente.
En una jornada histórica, Colapinto salió a la pista por primera vez en la jornada por las calles de Buenos Aires con el Lotus E20. El joven de 22 años se divirtió en el monoplaza: saluda a la gente y realiza trompos para el delirio del público. La primera salida a la pista del argentino hizo explotar a los presentes.
El evento también contó con el show del cantante cordobés Luck Ra. Mientras, la gente se mantenía expectante para la segunda salida del piloto argentino, en esta ocasión, arriba del legendario "Flecha de Plata" de Juan Manuel Fangio, con el que el quíntuple campeón mundial conquistó dos de sus títulos.
El turno de la réplica del Mercedes-Benz W196 será a las 14.30, tal como lo anticipó Los Andes al inicio de la jornada.
En homenaje al quíntuple campeón mundial, Colapinto recorre el circuito armado en las calles de Palermo a bordo de la réplica del Mercedes Benz W196 Roadster, el mismo con el que Fangio conquistó los títulos de 1954 y 1955.
Según explicaron desde la organización, el vehículo replica casi en su totalidad al original, aunque cuenta con un motor moderno. “El original tenía materiales como titanio y magnesio que hoy casi no existen. Por eso usamos un motor Mercedes más moderno, pero el resto es prácticamente igual”, detallaron.
Franco Colapinto protagonizó una jornada inolvidable en la Buenos Aires al realizar su última exhibición a bordo del Lotus E20, en el marco de un multitudinario evento que reunió a cerca de medio millón de personas. El joven corredor se dio el gusto de manejar un monoplaza de Fórmula 1 frente a su familia y miles de fanáticos.
La presentación formó parte de un road show que incluyó distintas salidas a pista, espectáculos musicales y actividades para el público. Esta fue la tercera de las cuatro exhibiciones previstas, en una jornada que combinó deporte y entretenimiento.
Colapinto fue el gran protagonista del evento y se llevó la ovación del público en cada una de sus pasadas, en un ambiente festivo que marcó un hito para los fanáticos del automovilismo en el país.
Sin embargo, no todo fue perfecto durante la exhibición. En medio de maniobras exigentes, como trompos realizados para el show, el vehículo sufrió inconvenientes técnicos.
Según se informó, la parte trasera del Lotus E20 se vio afectada por la temperatura, mientras que una de las ruedas presentó daños en el parche debido al desgaste extremo.
Por último, el road show tendrá su cierre con una última aparición del piloto, quien se despedirá del público a bordo de un micro descapotable, en contacto directo con los asistentes.
El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó un cierre multitudinario de su Road Show en la Buenos Aires, donde más de 500.000 personas colmaron las calles de Palermo durante una jornada que se extendió por seis horas.
El evento marcó el regreso de la Fórmula 1 al país tras 14 años. Tras finalizar las exhibiciones, Colapinto se subió a un bus descapotable para despedirse del público, en un recorrido que le permitió dimensionar la magnitud del evento. Desde lo alto, el piloto pudo observar los parques y avenidas completamente colmados.
Durante la jornada, también se mostró cercano a los fanáticos, saludando y chocando palmas con quienes se acercaron desde temprano a los sectores gratuitos del circuito callejero.
El impacto del Road Show no solo fue deportivo, sino también simbólico. La masiva convocatoria aparece como un impulso para el objetivo de que Argentina vuelva a albergar una carrera de Fórmula 1 en el futuro, especialmente tras los planes de renovación del autódromo porteño con vistas a 2027.
“Amo a los argentinos, le estamos mostrando a la Fórmula 1 que nos merecemos volver a tener una fecha”, expresó Colapinto durante el evento.
El piloto estuvo acompañado por el productor musical Bizarrap, quien participó del recorrido final en medio de un clima festivo que combinó deporte, espectáculo y cercanía con el público.
El cierre del Road Show dejó una imagen contundente: una multitud en las calles y un piloto argentino consolidando su conexión con los fanáticos en un evento que podría marcar un antes y un después para el automovilismo nacional.