La Selección de Túnez sacudió el Mundial 2026 al despedir a su entrenador, Sabri Lamouchi, apenas horas después de la estrepitosa caída por 5 a 1 ante Suecia. La Federación Tunecina de Fútbol tomó la decisión drástica para intentar revertir una crisis deportiva profunda antes del segundo compromiso por el Grupo F.
La goleada sufrida en el debut fue el detonante definitivo de un proceso que ya venía muy golpeado por los malos resultados previos. Aunque Lamouchi comenzó su ciclo con una victoria mínima ante Haití en marzo, el equipo entró rápidamente en una espiral negativa que terminó por agotar la paciencia de los dirigentes.
Embed - ¡OJO CON SUECIA! DE LA MANO DE ISAK Y GYOKERES GOLEÓ A TÚNEZ | Suecia 5-1 Túnez | RESUMEN | M12
Las estadísticas que sentenciaron el ciclo de Sabri Lamouchi
El balance final del técnico es alarmante: dirigió solamente cinco partidos oficiales en el seleccionado africano. En ese corto periodo, el equipo anotó apenas dos goles y recibió 11 en contra. Las derrotas consecutivas ante Austria, Bélgica por 5 a 0 y finalmente el 5 a 1 frente a Suecia dejaron al plantel sin respuestas futbolísticas claras en la máxima cita.
Esta medida extrema no es un hecho aislado en la historia del fútbol tunecino. Durante el Mundial de Francia 1998, la federación ya había despedido a Henryk Kasperczak tras perder los dos primeros encuentros de la fase de grupos. En aquella oportunidad, el cambio de mando en pleno certamen solo sirvió para rescatar un empate ante Rumania cuando el equipo ya estaba matemáticamente eliminado.
Ahora, la urgencia se traslada a la búsqueda de un sucesor inmediato que pueda tomar las riendas del grupo. Túnez tiene el tiempo justo para reordenar sus filas antes del choque crucial del próximo domingo 21 de junio frente a Japón. Una nueva derrota significaría la despedida definitiva del torneo, por lo que la federación apuesta a un impacto anímico rápido.
Por lo pronto, el staff de Sabri Lamouchi será conservado hasta el final de la Copa del Mundo, por falta de medios para reemplazarlo. Al mismo tiempo, la Federación ya inició los trámites pertinentes para facilitar la obtención de la visa del exseleccionador de los Sub-23, Anis Boujelbene, a fin de que se una y refuerce el cuerpo técnico.
Con el antecedente de 1998 en la memoria, los aficionados tunecinos esperan que esta vez la decisión de cambiar de timón en medio de la tormenta permita un resultado diferente que los mantenga con vida en la competición.