En Núñez no se conforman. Mientras el mundo millonario todavía digiere la histórica presentación de Nicolás Otamendi —quien ya posó con la banda roja que vestirá tras el Mundial 2026—, la dirigencia aceleró a fondo por otro campeón del mundo. River llegó a un acuerdo verbal con Ángel Correa y todos los cañones apuntan ahora a destrabar su salida del fútbol mexicano.
Las gestiones con el ex Atlético de Madrid maduraron desde principios de abril. El club de Núñez le ofreció un contrato a largo plazo e igualar los ingresos que percibe en el exterior. "Angelito", por su parte, ve con muy buenos ojos el retorno al país tras más de una década afuera. Pese a ser una pieza indiscutida en México (registra 23 goles y 13 asistencias en 54 partidos), las ganas de volver a casa inclinaron la balanza para darle el "sí" a River.
El ambicioso River que proyecta el "Chacho" Coudet
Con el plano contractual del jugador resuelto, Eduardo Coudet se ilusiona. El DT —quien comparte con Correa el sentido de pertenencia por Rosario Central— lo espera con los brazos abiertos para un segundo semestre cargado de objetivos: la fase final de la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Sin embargo, el gran obstáculo está en Nuevo León. Correa viene de ser subcampeón de la Concachampions con Tigres tras caer en la final ante el Toluca de Antonio Mohamed, y el conjunto felino no piensa facilitar su salida.
La ingeniería económica: la millonaria distancia entre los clubes
El principal foco de conflicto en la negociación radica en las pretensiones económicas del equipo mexicano:
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La postura de Tigres: El club conducido técnicamente por Guido Pizarro tasó la ficha del delantero en 14 millones de dólares. Habiéndolo pagado 9.5 millones hace un año, solo aceptarán desprenderse de su figura si obtienen una ganancia sustancial.
La contraoferta de River: La directiva encabezada por Stefano Di Carlo plantó una bandera de inicio cercana a los 10 millones de dólares.
La clave del pase de Angel Correa a River
Aunque la diferencia es considerable, en los pasillos del Monumental admiten que están dispuestos a estirar los números con tal de sellar otro refuerzo de elite internacional. Las cartas están sobre la mesa y las próximas horas serán determinantes.