Hay regresos que trascienden lo deportivo. Son los que nacen de una promesa, de una deuda emocional, de la necesidad de cerrar el círculo. Para Enzo Pérez, volver al Deportivo Maipú significa exactamente eso.
Después de una carrera que lo llevó a jugar Mundiales, levantar 20 títulos y convertirse en uno de los referentes del fútbol argentino de los últimos años, Enzo Pérez fue presentado oficialmente en Deportivo Maipú. Eligió cerrar el círculo en el club donde donde se formó.
Hay regresos que trascienden lo deportivo. Son los que nacen de una promesa, de una deuda emocional, de la necesidad de cerrar el círculo. Para Enzo Pérez, volver al Deportivo Maipú significa exactamente eso.
Después de recorrer la cima del fútbol profesional, de convertirse en líder, capitán y referente, y de atravesar finales y semifinales de la máxima jerarquía (entre ellas una final de la Copa del Mundo ), el mendocino eligió regresar al lugar donde todo comenzó.
Enzo está otra vez en casa. En el club donde dio sus primeros pasos, donde vio crecer el pasto de una cancha muy distinta a la de hoy, donde soñó con ser futbolista y donde empezó a construir un camino que lo convertiría en uno de los jugadores más importantes surgidos de Mendoza.
Su carrera habla por sí sola. Enumerar los títulos (20 en total), las consagraciones y los equipos por los que pasó sería redundante. Lo verdaderamente valioso de esta historia es la decisión de volver. Porque son pocos (o quizá ninguno, con una trayectoria de semejante magnitud) los que eligen devolverle a su club de origen una parte de todo lo que ese club les dio.
Este martes, Deportivo Maipú presentó oficialmente a Enzo Pérez. Y con su regreso no solo celebra el Cruzado: también lo hace el fútbol mendocino, que vuelve a recibir a su máximo referente de todos los tiempos. Un jugador que ya lo ganó todo, pero que entendió que, a veces, el mayor triunfo es volver al lugar donde empezó el sueño.
La emoción fue inevitable. Rodeado por sus hijos, sus padres, sus hermanos y los afectos que lo acompañaron desde el inicio de su carrera, Enzo Pérez apenas pudo contener las lágrimas cuando tomó el micrófono en su presentación oficial como jugador de Deportivo Maipú.
"Estoy feliz de volver a casa. Acá fue donde soñé, donde me ilusioné con ser futbolista profesional", expresó con la voz quebrada, dejando en claro que este paso trasciende lo futbolístico.
A sus 40 años, el jugador más trascendente que dio Mendoza vuelve a vestir una camiseta de la provincia. La expectativa quedó reflejada en una conferencia de prensa multitudinaria, que reunió a dirigentes, hinchas y medios para presenciar un momento que ya forma parte de la historia del fútbol mendocino.
La carrera de Enzo no necesita demasiadas presentaciones. Ganó 20 títulos, pasó por clubes como Godoy Cruz, Estudiantes de La Plata, Benfica, Valencia, River Plate y Argentinos Juniors, además de disputar los Mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018 con la Selección argentina. Sin embargo, entre tantas conquistas, eligió que el último desafío de su carrera estuviera donde todo comenzó.
En cuanto a lo futbolístico, el mediocampista explicó que todavía atraviesa la etapa final de su preparación física y que será Mariano Echeverría quien defina cuándo llegará el momento de su debut. "Venimos hablando con Mariano sobre cómo me siento y cómo vengo entrenando. Ellos ya tienen rodaje y yo recién inicié hace unas semanas la pretemporada. Después, dónde pueda ser más útil para el equipo lo decidirá el técnico", señaló.
Sobre la posibilidad de estar frente a San Martín de Tucumán, fue prudente. "El equipo viene haciendo las cosas muy bien y consiguiendo buenos resultados. Las ganas de jugar siempre están, pero la decisión final la tendrá el entrenador", indicó el hoy jugador del Cruzado.
Durante la presentación también dejó frases que ayudan a entender por qué este regreso tiene un significado tan profundo. "Quiero que me recuerden como una buena persona, como alguien respetuoso, humilde y que nunca se olvidó de sus orígenes".
Y confesó que desde hacía tiempo tenía claro cómo imaginaba el cierre de su carrera. "Mi decisión siempre fue terminar en Mendoza, en Maipú. Quería estar cerca de mi viejo, de mis hermanos, de mis sobrinos, de mis tíos, de mis primos y de toda la gente que quiero".
Con la experiencia que le dieron más de dos décadas en la élite, también habló del proyecto deportivo que comienza a construirse. "Ojalá podamos convencer a otros jugadores para que se sumen. Maipú tiene un enorme potencial de crecimiento y eso también es un atractivo".
El mensaje para los hinchas fue otro de los momentos destacados de la conferencia.
"Necesitamos que la gente acompañe como lo viene haciendo. El crecimiento del club tiene que ser entre todos: dirigentes, cuerpo técnico, jugadores y, sobre todo, los hinchas. Ellos son una parte fundamental".
Antes de despedirse, Enzo volvió a explicar qué representa Deportivo Maipú en su vida.
"Este club significa muchísimo para mí y para toda mi familia. Acá hice gran parte de las inferiores, debuté en Primera y, aunque me fui muy joven, nunca perdí el vínculo. Cada vez que vuelvo al predio o entro a la cancha aparecen los recuerdos de la infancia. Es una mezcla de nostalgia y felicidad difícil de explicar", señaló con cierta emoción.
Después de recorrer el mundo, levantar trofeos y jugar en los escenarios más importantes del fútbol, Enzo Pérez eligió cerrar el círculo donde todo empezó. El chico que soñaba en las canchas de Maipú regresó convertido en un referente del fútbol argentino. Y en ese regreso hay algo que vale tanto como cualquiera de sus títulos: la certeza de que nunca dejó de pertenecer al lugar que lo vio nacer.