A menos de dos semanas para que la Selección Argentina inicie la defensa de la corona, Lionel Scaloni empieza a despejar las principales incógnitas en el armado del equipo. La novedad más fuerte pasa por el mediocampo: tras un bache en su rendimiento que lo llevó a perder la titularidad indiscutida, Rodrigo De Paul recuperó su mejor versión en el momento justo y asoma como una pieza fija para el debut en la Copa del Mundo, ganándole la pulseada a Leandro Paredes.
Esta realidad marca un giro drástico respecto a lo vivido meses atrás. Durante los amistosos ante Mauritania y Zambia, el volante del Inter Miami había quedado relegado al banco de suplentes, una postal atípica para uno de los máximos referentes del ciclo. Sin embargo, su notable levantada en el cierre del semestre en los Estados Unidos, sumada a su habitual despliegue físico, volvieron a convencer al cuerpo técnico de que es un futbolista indispensable.
Rodrigo De Paul: El factor físico y la ventaja sobre Paredes
La balanza de la titularidad no solo se inclinó por el presente de De Paul, sino también por el complejo panorama médico de sus competidores:
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Leandro Paredes: El volante central llega con lo justo desde lo físico tras arrastrar una distensión en el isquiotibial derecho sufrida con Boca Juniors (lesión que incluso lo condicionó en el cruce clave ante Universidad Católica por Copa Libertadores). Aunque trabaja a contrarreloj, no llegará al 100%.
El nuevo eje: Ante esta situación, Scaloni probó en los últimos ensayos a Enzo Fernández como volante central definido, acompañado por Alexis Mac Allister y el propio De Paul por los costados.
Con esta disposición, el cuerpo técnico apuesta a revivir el histórico tridente mediático que fue clave en la conquista de Qatar 2022.
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Rodrigo De Paul, jugador fundamental en el esquema de Lionel Scaloni.
Gentileza.
La última duda de Lionel Scaloni: ¿Tridente o cuatro volantes?
De cara al amistoso de este sábado frente a Honduras —el primer gran banco de pruebas previo a la cita máxima—, la única duda del entrenador no pasa por los nombres, sino por el dibujo táctico.
Scaloni debate entre mantener su clásico 4-3-3 o mutar a un 4-4-2 con la inclusión de Thiago Almada. En cualquiera de los dos escenarios, la presencia de De Paul está garantizada: ya sea como el clásico "motor" por el sector derecho del mediocampo o dándole equilibrio al equipo como una rueda de auxilio más adelantada.
Lo cierto es que, en el momento de la verdad, el futbolista surgido en Racing volvió a adueñarse de un territorio que conoce a la perfección. Una noticia que le devuelve la tranquilidad a una Scaloneta que busca volver a hacer historia.