Suiza tenía el partido controlado, pero lo dejó escapar en el último suspiro y terminó igualando 1 a 1 ante Qatar en San Francisco, en su debut en el Mundial 2026. El golpe llegó en el minuto 94, con un gol en contra de Miro Muheim que desató el malestar general en el conjunto europeo.
El equipo había construido una ventaja desde temprano gracias al penal convertido por Breel Embolo a los 17 minutos. Con la ventaja a favor, el equipo suizo manejó el ritmo del partido durante gran parte del desarrollo, sin pasar sobresaltos importantes.
Sin embargo, el cierre fue completamente distinto. En una acción aislada en tiempo agregado, Qatar encontró el empate y dejó sin victoria a los europeos en un estreno que parecía encaminado.
Xhaka, sin filtro tras el golpe
El capitán Granit Xhaka fue la voz más dura tras el encuentro. El mediocampista no ocultó su enojo y apuntó directamente a la actitud del equipo.
“Tenemos que volver a la realidad. No estamos al nivel que pensábamos antes del torneo”, lanzó el referente suizo, marcando el tono de la autocrítica.
Pero su mensaje más fuerte llegó al hablar del funcionamiento colectivo: “Sin disciplina en el campo no se puede ganar a Qatar. Hay que respetar la posición y lo que pide el entrenador. No se trata de individualidades. Si no hay orden, es imposible”.
Qatar terminó empatando en el último minuto del partido de manera agónica y rescató un valioso punto.
EFE
Caos en el tramo final
Xhaka también analizó el derrumbe del equipo en los minutos decisivos. Suiza perdió el control del partido y, según el propio capitán, el equipo se desordenó por completo.
“Perdimos el ritmo y eso no puede pasar a este nivel. Todos corrían sin sentido”, explicó. Además, reconoció que el equipo cayó en la ansiedad: “Quizás quisimos cerrar el partido buscando el 2-0 y perdimos la paciencia. Ellos esperaban su momento y lo aprovecharon”.
El respaldo con autocrítica de Akanji
Manuel Akanji también dejó un mensaje crítico, aunque más mesurado. El defensor del Inter señaló la falta de eficacia como factor clave del resultado.
“Tuvimos muchas situaciones, pero no concretamos. En un Mundial, si no liquidás el partido, lo pagás caro”, sostuvo. También destacó la actuación del arquero rival y asumió responsabilidades colectivas.
Yakin pidió calma
El entrenador Murat Yakin intentó bajar el tono de la polémica interna. Reconoció el error en la jugada del empate, pero evitó señalar culpables.
“Fue una pérdida innecesaria que le dio la oportunidad al rival. Pero no se trata de buscar responsables individuales”, explicó el técnico.
Con este empate, Suiza deberá recomponerse rápidamente. El próximo compromiso será ante Bosnia y Herzegovina el 18 de junio, mientras que Qatar se medirá con Canadá en un grupo que arrancó completamente abierto tras la primera fecha.