La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) dio por concluído el expediente disciplinario contra Facundo Bagnis y oficializó una suspensión de 12 meses por una infracción a las normas antidopaje. La resolución estableció que el tenista argentino consumió de manera involuntaria una sustancia prohibida a través de un suplemento contaminado, motivo por el cual recibió una reducción en la sanción prevista.
El rosarino, de 36 años, aceptó la pena propuesta por el organismo y, como parte del período ya transcurrió bajo una suspensión voluntaria, podrá regresar a la competencia oficial el 17 de octubre de 2026
El origen del resultado positivo
La investigación se inició tras un control realizado durante la clasificación del US Open, cuando una muestra obtenida el 18 de agosto de 2025 detectó la presencia de hidroclorotiazida, un diurético incluido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) dentro de la lista de sustancias prohibidas por su capacidad de actuar como agente enmascarante.
Aunque este tipo de hallazgos no obliga automáticamente a una suspensión provisional, Bagnis optó por apartarse del circuito el 18 de octubre de 2025 mientras avanzaba el proceso. Esa decisión terminó beneficiándolo, ya que ese tiempo fue descontado de la sanción definitiva.
La prueba que modificó el caso
Para sostener su defensa, el argentino aportó recetas médicas, comprobantes de compra de los suplementos que utilizaba y distintos informes elaborados por especialistas.
La investigación dio un giro cuando la propia ITIA ordenó analizar el producto señalado por el jugador en un laboratorio acreditado por la AMA. El examen confirmó que el suplemento contenía hidroclorotiazida, lo que respaldó la explicación presentada por el tenista sobre el origen involuntario del resultado positivo.
En su comunicado, el organismo explicó que el suplemento había sido indicado por el médico de Bagnis y elaborado por una farmacia especializada que garantizaba su utilización segura, incluso para deportistas de alto rendimiento. Tras conocerse los resultados del análisis, la ITIA aceptó que no existió una conducta deliberada por parte del jugador.
Facundo Bagnis fue sancionado por la ITIA por 12 meses.
Gentileza.
La sanción y el regreso al circuito
Con esos elementos, la entidad resolvió ofrecer una suspensión de 12 meses, propuesta que Bagnis aceptó renunciando a la realización de una audiencia ante un tribunal independiente.
Hasta el vencimiento de la sanción, el argentino no podrá competir, entrenarse ni participar de actividades oficiales organizadas o avaladas por la ATP, la WTA, la ITF, los Grand Slams o las federaciones nacionales adheridas al programa antidopaje del tenis.
Si no surgen nuevos inconvenientes, volverá a estar habilitado para competir a partir del 17 de octubre de 2026.
Un positivo que generó repercusión en el tenis argentino
El caso se hizo público en octubre de 2025 y tuvo un fuerte impacto dentro del tenis nacional. En aquel momento, Bagnis aseguró que el resultado del control lo había sorprendido y negó haber consumido conscientemente cualquier sustancia prohibida.
Además, informó que trabajaba junto a un médico toxicólogo y su equipo legal para demostrar que el positivo respondía a una contaminación cruzada, hipótesis que finalmente quedó respaldada por los estudios realizados durante la investigación.
Mientras avanzaba el expediente, el santafesino recibió el respaldo de varios colegas del circuito, entre ellos Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry, quienes manifestaron públicamente su apoyo.
La trayectoria de Bagnis
Nacido en Rosario y criado en Armstrong, Facundo Bagnis construyó una extensa carrera como profesional, destacándose especialmente sobre polvo de ladrillo. Alcanzó el puesto 55 del ranking ATP en 2016 y conquistó 17 títulos Challenger.
Entre los resultados más recordados de su trayectoria figura la victoria sobre Andy Murray en el Challenger de Melbourne, en 2022, uno de los triunfos más importantes de su carrera antes de que el caso de doping interrumpiera su actividad profesional.