Boca aceleró un proceso de reestructuración de su estructura salarial que, tras la salida de varios futbolistas con altos contratos, se traduce en un ahorro cercano a los 7 millones de dólares anuales en sueldos. Esta decisión forma parte de una limpieza del plantel que busca equilibrar las cuentas del club y liberar recursos para futuras necesidades deportivas o refuerzos.
Los dirigentes del "Xeneize" y su presidente Juan Román Riquelme, evaluaron que una porción importante de la masa salarial no estaba alineada con el rendimiento en cancha o con el proyecto deportivo que se pretende consolidar de cara a la temporada 2026. Por eso, se optó por rescindir acuerdos, no renovar algunos contratos y permitir salidas que beneficien las finanzas del club.
image
Qué jugadores se fueron de Boca luego de esta decisión
Entre los futbolistas que se marcharon figura Marcos Rojo, quien se unió a Racing de Avellaneda tras acordar su desvinculación con Boca, y Sergio Romero, que había quedado relegado del primer equipo y firmó con Argentinos Juniors antes de que venciera su contrato.
También se concretaron salidas de Frank Fabra, Cristian Lema e Ignacio Miramón, quienes dejaron de formar parte del plantel profesional hacia el cierre de 2025, lo que sumó más alivio a las cuentas xeneizes.
image
Además, Luis Advíncula acordó la rescisión de su contrato para regresar a su país por razones personales, generando también un importante ahorro salarial para Boca, dado que sus percepciones representaban una de las cifras más altas del equipo.
El peruano, estuvo a punto de convertirse en ídolo de la institución con ese gol convertido ante Fluminense en la final de la Copa Libertadores 2023, que tristemente quedó en manos del conjunto brasilero.
image
La reducción de masa salarial se da en paralelo a un proceso de ordenamiento económico que el club ha promovido en los últimos años. Con este recorte, Boca busca tener mayor flexibilidad presupuestaria para reforzar el plantel, afrontar compromisos deportivos y consolidar una estructura financiera más sostenible.
En este favorable escenario, Boca Juniors encara el 2026 con una estructura salarial más liviana y margen de maniobra para redefinir su proyecto deportivo. La reducción de gastos no solo apunta a sanear las finanzas, sino también a rearmar un plantel más competitivo y alineado con los objetivos del club en el corto y mediano plazo.