La polémica se instaló en La Bombonera a partir del arbitraje de Pablo Echavarría, que alternó buenas y malas decisiones para ambos equipos. La gente de Boca se quejó de un gol anulado por offside, y el penal en contra; los de Huracán por el tanto convalidado a Giménez y los dos expulsados.
El duelo de octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional estuvo signado por un trámite parejo y muy disputado. El Globo se puso en ventaja rápidamente, lo que generó una presión enorme para el Xeneize, que tuvo que ir a buscarlo con alma y vida.
Así se generaron las dos primeras situaciones cuestionadas por el cuadro local. Luego de un supuesto penal que pidió todo el estadio por una supuesta mano de Pereyra (pegó en el estómago), sobre 45’ el colegiado anuló un gol de Milton Giménez por offside de Miguel Merentiel en el comienzo. El banco de Boca se quejó, asegurando que era una jugada lícita.
Sobre el final del partido, cuando parecía que Huracán se quedaba con el triunfo, ocurrió la acción más comentada de todas. Leandro Paredes ejecutó de gran forma un tiro libre, Hernán Galíndez salió a despejar con los puños, y la pelota pegó entre la espalda y el brazo de Milton Giménez para meterse en el arco. La visita se quejó entiendo que era mano.
¿Fue penal para Huracán en el alargue?
En el arranque del alargue, Echeverría volvió a ser protagonista. En este caso, cuando transcurría 2 minutos de la primera mitad. Juan Bisanz enganchó en el área rival, Di Lollo lo tocó con el taco, y el juez marcó el punto penal. Oscar Romero no falló, y estampó el 2 a 1.
Huracán siguió apretando, y mediante la vía aérea volvió a complicar al cuadro local. En esta ocasión, en un centro Di Lollo estiró de más la mano en el salto con Pereyra, y el juez decretó la sentencia máxima nuevamente en menos de 10 minutos.
Dos expulsados en la misma acción, el padecimiento de Huracán:
Pero la cosa no quedó allí. En la continuidad, el Globo se quedó con dos hombres menos debido a las expulsiones de Erik Ramírez y Fabio Pereyra por juego brusco. En ese momento, los que explotaron fueron los de Parque Patricios. Así, la agitada noche de Pablo Echavarría tuvo un capítulo más. Un sábado cargado de determinaciones del colegiado, y de pedidos de ambos equipos.