-Generalmente, me junto con amigos o compañeros del equipo; salimos a comer, vemos películas o series. También me gusta leer o estudiar. Son formas de bajar un poco el ritmo.
-¿Hay algún otro deporte que te apasione?
-Me gustan mucho los deportes en general. Pero si tengo que elegir uno, diría el tenis. Lo jugué bastante de chico y me sigue gustando mucho verlo.
Agus Loser 1.jfif
Antes del vóleibol, Loser soñaba con ser tenista y médico. Hoy es figura destacada del deporte argentino.
-¿Qué lugar ocupa Mendoza hoy en tu vida? ¿Qué es lo que más extrañás?
-Obviamente Mendoza siempre está muy presente. Siempre que puedo, vuelvo, ya sea a General Alvear o a la capital, donde vive y estudia una de mis hermanas. Extraño mucho a mis seres queridos, que están allá. Y también extraño los paisajes, la gente, todo en general. Mendoza es una provincia increíble.
-¿Qué estás escuchando últimamente?
-Escucho un poco de todo, pero si tengo que nombrar algunos, diría Callejeros o Wos. También me gusta la cumbia, el rock, la electrónica, el rap y el trap. Depende del estado de ánimo; voy variando.
-¿Serie o película que podrías ver mil veces sin cansarte?
-Game of Thrones, sin dudas. Es mi favorita. Y también Friends, que la habré visto al menos ocho veces (Risas).
Loser 1.jfif
Agustín Loser ya se ganó un lugar en la historia del vóleibol mendocino. Y eso que tiene tan solo 27 años.
Gentileza
-¿Sos lector? ¿Hay algún libro que te haya marcado?
-En los últimos años me he convertido más en lector, pero no sé si hubo uno que me haya marcado profundamente. Hay varias novelas que me gustaron mucho. El alquimista es una. También El verdadero caso de Harry Quebert. Son libros que he disfrutado mucho.
-Si pudieras cenar con cualquier persona, ¿a quién elegirías?
-Sin dudarlo, con Lionel Messi (NdR: luego confesará que es su más grande ídolo) o traería un ratito de nuevo a Diego Maradona.
-¿Cocinás? ¿Cuál es tu especialidad?
-Cocino, aunque no me considero un gran chef. Pero si tengo que elegir algo que me salga bien, serían las tartas.
-¿Mate o café?
-¡Siempre mate! (Risas).
-¿Tenés alguna cábala o ritual antes de los partidos?
-La verdad es que no; no tengo ningún ritual. Prefiero mantener la concentración sin depender tanto de ese tipo de cosas.
-¿Seguís la actualidad política del país o de la provincia?
-Sí, estoy al tanto principalmente por redes sociales o por charlas con amigos y familia. Sigo más la política nacional que la provincial. De Mendoza me entero más por lo que me cuentan mis allegados.
Agustín Loser
Loser se consagró campeón recientemente en la Champions League de Vóleibol con el Sir Sicoma Monini Perugia.
Gentileza
-¿Creés que los deportistas deberían involucrarse más en temas sociales o políticos?
-Creo que el deporte transmite valores muy importantes como la salud, la integridad, la amistad. Los deportistas pueden ser un ejemplo positivo, sobre todo para los más chicos. Pero también es cierto que no siempre se les da el lugar para expresarse. Cuando se puede, me parece importante involucrarse en cuestiones sociales.
-¿Pensaste qué te gustaría hacer una vez que termine tu carrera deportiva?
-Sí, es algo que pienso bastante, aunque todavía no lo tengo claro. En principio, me gustaría disfrutar del tiempo con mi familia y amigos, que es lo que más me falta cuando estoy lejos o viajando constantemente.
-¿Cómo te gustaría que te recuerden?
-Más allá del vóleibol, como una buena persona. Alguien honesto, que estuvo presente para su familia, sus amigos, sus compañeros de equipo. Eso es lo más importante para mí.
Loser, capitán y referente
A siete años de su debut en la Selección Argentina de vóleibol, Agustín Loser ya se ha consolidado como una de las piezas clave del equipo nacional. A sus 27 años, el central atraviesa un presente de madurez y alto rendimiento que lo ubica como titular indiscutido bajo la conducción técnica de Marcelo Méndez.
Convocado por primera vez en 2018 por Julio Velasco, Loser fue ganando terreno temporada tras temporada, hasta convertirse en uno de los símbolos del recambio generacional que impulsó al seleccionado a una nueva etapa de logros. Su momento consagratorio llegó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, donde fue protagonista de la histórica medalla de bronce que Argentina obtuvo al vencer a Brasil en un electrizante 3-2. El punto final, un bloqueo suyo, quedó grabado en la memoria del deporte argentino. Además, como si fuera poco, aquella vez fue elegido como el mejor bloqueador de la competencia.
Tras la salida de referentes históricos como Luciano De Cecco, el entrenador Marcelo Méndez lo eligió como capitán del seleccionado argentino de vóleibol y tiene a su cargo liderar al equipo en la actual temporada 2025. Su designación se dio como parte de la renovación del equipo, tomando la capitanía en un momento de transición.
Agustín Loser
El nacido en General Alvear fue elegido por Marcelo Méndez como capitán del seleccionado argentino para la temporada 2025.
Gentileza
Actualmente, tras un gran inicio de año donde la final de la Champions League de Vóleibol 2024/2025, el torneo más prestigioso a nivel de clubes en Europa, tuvo al mendocino, central del Sir Sicoma Monini Perugia, como una de las grandes figuras del certamen (NdR: fue elegido como uno de los mejores de toda la competencia), los desafíos vuelven a surgir por la naturaleza competitiva del nacido en General Alvear.
-Estás en un gran momento con la Selección. ¿Qué sentís que cambió en vos como jugador desde que empezaste?
-Creo que uno va madurando. Con los años, ganás experiencia, viajás mucho, compartís equipo con jugadores con más recorrido. Todo eso te hace crecer, dentro y fuera de la cancha. Hoy me siento una persona mucho más madura que cuando empecé.
-¿Hay algún partido que te haya marcado especialmente?
-Sí, sin duda el partido por el tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio, frente a Brasil. Fue el más importante de mi carrera. Ganar esa medalla de bronce fue algo inolvidable.
Agustín Loser, bloqueo.jpg
El "Loser Bruno" es un homenaje a su mamá y a su abuelo, según contó alguna vez.
Gentileza
-¿Cómo vivís la presión de representar a la Argentina?
-Más que presión, lo siento como un privilegio. Representar al país, vestir esta camiseta, es un honor. Me motiva, me da energía para entrenar y jugar todos los días. Lo hacemos por amor a estos colores, y no hay nada más lindo que eso.
-¿Qué te enseñó el vóleibol para la vida cotidiana?
El vóleibol me enseñó a ser disciplinado, responsable, a respetar a la gente que te rodea. El vóleibol y el deporte en general manejan esos valores, que son muy importante. Más aún cuando los aplicás en la vida cotidiana, en el día a día.
-¿Tenés algún referente en el vóleibol?
-Nunca tuve un ídolo como tal, pero cuando empecé a jugar mi gran referente, uno al que admiraba mucho era Sebastián Solé, que encima jugaba en mi misma posición. Con el tiempo nos hicimos amigos, y ahora compartimos equipo en el Perugia de Italia.
El tenis, la medicina y el vóleibol
Aunque desde muy joven, Agustín supo que quería dedicarse por completo al deporte (primero fue el tenis, luego el vóleibol), durante muchos años soñó con estudiar Medicina, como su papá.
"Jugué siete años al tenis. Entre los cinco y los doce. Me encantaba. Viajaba bastante, acompañado por mi mamá o mi papá, a jugar torneos en distintas partes", contó. Sin embargo, las derrotas dolían. "Sufría mucho cuando perdía. Lloraba y la pasaba mal. Y empecé a romper raquetas. Al entrar a la secundaria dejé el tenis", agregó. Ahí fue el tiempo de vóleibol.
Vóleibol: Loser y Testa con el título Sudamericano
Loser, en sus inicios, con el histórico Luis Testa y el trofeo por el título Sudamericano.
Gentileza
"Desde chico (NdR: a los 15 años) dejé General Alvear para dedicarme al vóleibol, aún soñando con estudiar Medicina. Pero con cada torneo en las selecciones juveniles, en clubes y con la Selección Mayor, entendí que el vóleibol era mi camino. Hoy estudio Marketing mientras juego en Europa, y aunque no sé si usaré ese título en el futuro, sé que quiero volver a Mendoza cuando llegue el momento de formar una familia", explicó en distintas entrevistas.
El resto es historia conocida: su inteligencia y talento, además de su capacidad de interpretación y análisis, lo llevaron a Italia, donde se ganó el reconocimiento mundial.