Opinión Lunes, 8 de septiembre de 2014 | Edición impresa

Vinos: sin señales positivas

Hubo reuniones de gobernadores y anuncios sobre posibles medidas pero no ha cambiado el humor en la industria y los precios se mantienen.

Por Luis Fermosel

A pesar de los anuncios y de la buena voluntad de los gobernadores y de las acciones llevadas a cabo por las entidades, el precio del vino se mantiene estable.

No ha influido, como siempre había ocurrido, la mejora en las expectativas hacia futuro y ya aparecen algunos movimientos de productores que realizan -y anuncian- nuevas movilizaciones.

Los sectores intentan evitar que la situación se anarquice y ello quedó evidenciado durante una reunión realizada por la Coviar, en que la surgieron críticas hacia la política económica implementada por el Gobierno nacional y se advirtió sobre el peligro que, para la industria, genera la posibilidad de mezclar los intereses político-partidarios con el reclamo de los productores.


 Si nos atenemos al estado de situación actual, no quedan dudas de que el malestar generalizado y que abarca a todos los sectores, sigue en alto. Al decir de algunas fuentes consultadas, la reunión de los gobernadores de Mendoza, San Juan y La Rioja, dio un marco institucional a la toma de medidas tendientes a aumentar el precio del vino.

De todos modos se indicó que, por el momento, se trata de anuncios que no se llevan a hechos concretos. A modo de ejemplo se indicó que hay empresarios que siguen preguntando si se pueden exportar vinos a Rusia y, en este sentido, se aclaró que por más que Pérez y Gioja pongan su mejor buena voluntad, desde la Nación no se adopta ninguna decisión o actitud similar, como sucede con la posibilidad de venta de vinos a granel a Rusia.


 "El Estado nacional no tiene la culpa del sobrestock de vino, pero sí la tiene en el caso de que no adopta medidas para que podamos sacar el vino hacia los mercados externos", señalaba bastante molesto un bodeguero, quien indicó que "no somos nosotros los culpables de la inflación, ni de la caída de las exportaciones, sino que somos los que sufrimos la actual situación", agregando que "creemos que en el Gobierno nacional siguen creyendo que nuestra industria sigue viviendo un momento excepcional como sucedió años atrás".

También destacó que "debemos ser realistas: para el Estado nacional, 300 millones de litros de vino sobrante no significan nada, pero no tienen en cuenta que para nosotros es fundamental y pone en peligro la continuidad de fuentes de trabajo en la industria y de miles de pequeños productores".

La posición del empresario coincide con lo señalado con algunos dirigentes de los sectores, quienes aseguran que la industria "está intacta y lista para competir, pero no puede hacerlo porque no le dan la cancha para jugar".


 Con respecto al Gobierno provincial, se indicó que se anuncian medidas pero que luego no se concretan, lo que estaría generando una suerte de descreimiento en las bases y un cansancio de la dirigencia.

Destacaron que a nivel individual ya surgieron planteos de parte de los cooperativistas, que pidieron que se postergue el pago de los créditos por cosecha y acarreo, entre otras medidas.

"El problema es que no sólo están afectados los productores sino que las bodegas más chicas están en una situación complicada", se indicó, agregando la fuente que "ya se están presentando algunas amenazas de cesación de pagos o se están emitiendo cheques a muy largo plazo".


 Hubo coincidencias también en señalar que, para el corto plazo, las posibles medidas que llevarían soluciones a la actual situación son dos: la posibilidad concreta de exportar vinos a Rusia, que permitiría sacar "parte" de los 300 millones de litros que están influyendo sobre los precios y la segunda, la implementación efectiva del Título Vitivinícola.

"Sabemos que la Provincia no tiene plata pero hay que ser realistas y reconocer que, sin industria, no hay recaudación", se indicó respecto de los títulos, señalando la fuente que "debe imponerse un grado de madurez entre los sectores políticos para encontrar un punto de equilibrio y plantearlos como herramienta".


 Siempre ateniéndonos a lo que expresan los sectores, hay algunos que señalan que es importante la cantidad de vinos que no se encuentra en condiciones de circular y que están influyendo sobre el global.

"Es una masa de vinos que nadie sabe lo que es, porque no hay un informe específico del INV, que tienen bajo grado, no tienen color, tienen acidez volátil y otro tipo de cuestiones, pero cuando viene la cosecha nueva se mezcla con el stock.

De calidad, ni hablemos", se indicó, destacando que "en una situación in extremis, no es malo pensar que si hay que sacar vino del mercado, saquemos ese tipo de vinos, que fue parte del gran éxito de los Tidavidem en su momento, ya que se sacó todo lo que no servía y se puso el contador en cero. Si no es por el TIVI, tendría que serlo por una medida más política, aunque va a haber oposición de industriales que no trabajan calidad sino volumen".


 Algunos estiman que, de continuar los actuales problemas, la industria podría caer en una situación de anarquía. De todos modos se indicó que durante la última reunión de la Coviar, que nuclea a la casi totalidad de las bodegas y de los sectores, se dio un hecho inusual: se postergó la discusión sobre los aspectos estructurales para dialogar y buscar soluciones a los problemas coyunturales.

Aprovecharon la presencia de los ministros de Economía de Mendoza y de San Juan y la asistencia de representantes de los sectores de todo el país para reafirmar que "hay que trabajar en conjunto y evitar la anarquía", en directa relación al surgimiento de reclamos que suelen surgir desde algunas regiones, especialmente en la provincia.

"Debemos evitar algunos planteos individuales, muchas veces cobijados por los propios sectores de la dirigencia política que ven, en la desorganización del sector, una forma de ganar poder", indicó uno de los asistentes, quien destacó entonces que "también hay que tener en cuenta que San Juan empieza a presionar sobre Mendoza y es necesario que la provincia retome la iniciativa, el liderazgo y reclamar como corresponde ante la Nación".


 Siempre con miras a futuro, se indicó que el jueves hubo una reunión importante con diputados nacionales de las provincias vitivinícolas para informarles sobre la necesidad de apurar la aprobación de la ley de utilización de jugos naturales -entre los que se encuentra el mosto- para la edulcoración de bebidas gaseosas.

Se acordó promover acciones informativas y reuniones con funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, de la jefatura de Gabinete, de los ministerios de Economía y de Agricultura y del Congreso Nacional.

El 30 del actual se realizará una audiencia en el Congreso con la participación de los interesados en el tema y representantes de los sectores productivos. "Sería bueno que los gobiernos provinciales nos acompañaran para reforzar nuestra posición", dijo uno de los asistentes.

 lfermosel@losandes.com.ar