+ Deportes Jueves, 9 de febrero de 2017 | Edición impresa

Balonmano: sorpresiva renuncia de Gallardo

Después de nueve años, el técnico decidió dar un paso al costado tras un pésimo mundial.

Por La Nación

El 18° puesto en el Mundial de Francia 2017 marcó el final del ciclo de Eduardo Gallardo como entrenador de los Gladiadores.

Luego de nueve años comandando la selección masculina, el Dady anunció su alejamiento y explicó los motivos en charla con La Nación: "Fui el primero que planteó cerrar el ciclo y aportar desde otro lado, ver qué es lo mejor para el handball argentino y para mí personalmente. Puedo aportar desde otro lado y no dirigiendo, al menos por un tiempo. Quiero tomar aire y hacer lo mejor posible. Será un hasta pronto. Hay muchas personas de acá y del exterior que pueden continuar el trabajo que se hizo y darle una vuelta de rosca".

Bajo su mandato, la selección se ganó el apodo de Gladiadores e hizo historia al participar por primera vez en un Juego Olímpico. Fue en Londres 2012, donde terminó 10°, y lo hizo tras ganarle la final de los Panamericanos de Guadalajara 2011 a Brasil por 26-23. En la Olimpíada siguiente, logró nuevamente la clasificación a los Juegos de Río 2016 al ser finalista en los Panamericanos de Toronto 2015 (perdió la final con Brasil, que ya estaba adentro por ser anfitrión) y también terminaron en el 10° lugar. Otro de los hitos fue la victoria ante Suecia en el Mundial que organizaron los europeos en 2011, un batacazo inesperado que anticipó lo que sería un ciclo histórico para el handball argentino.

-“El Mundial no fue lo que esperábamos ni mucho menos. Queríamos superar el mejor puesto de la Argentina en los mundiales, el 12º. Para eso teníamos que estar todos en un momento muy bueno, y no fue el caso. Hubo grandes falencias en la definición y eso condicionó todo. El partido con Polonia [por 17º lugar; la Argentina lo ganaba por 22-17 y lo perdió por 24-22] fue fiel reflejo de lo que resultó el Mundial para la Argentina. No jugamos en el nivel que queríamos. Todos debíamos estar en un momento excelente en lo individual para transmitirlo a lo grupal. Pero cada uno anduvo con sus temas personales, que afectaron el nivel de juego. Incidieron en el rendimiento cuestiones anímicas: uno por ser padre, otro por temas personales..."

- “Hubo gente que nos bancó en todo momento y gente que nos criticó. Cuando a uno le va bien, lo elogian; cuando le va mal, lo critican, y hay que bancársela. Lo que más molestó fue la crítica malintencionada, lo de esconderse y tirar m... innecesaria. Hubo pseudónimos de gente cobarde y de gente que no está en el ambiente y quiere estar, y que opera para estar. No es la forma de manejarse, de trabajar en el seleccionado. Nos han causado gracia muchas cosas ridículas que han puesto; son gente de cuarta que se esconde. Si lo dijeran de frente estaría bien. Pero eso no nos sacó de foco. Quizás hayan sido muy encarnizados con alguno y eso lo haya sacado de foco, pero nadie lo hizo público y no afectó grupalmente”.

-“Estamos evaluando en qué lugar puedo aportar más al handball argentino. Fui el primero que planteó cerrar el ciclo y aportar desde otro lado, ver qué es lo mejor para el handball argentino y para mí personalmente. Se definirá en estos primeros 20 días de febrero. Puedo aportar desde otro lado y no dirigiendo, al menos por un tiempo. Estoy alejándome a los 47 años, una edad en la que los entrenadores empiezan a dirigir internacionalmente, y lo hago con buenos resultados al cabo de diez años. Quiero tomar aire y hacer lo mejor posible. Será un "hasta pronto". Hay muchas personas de acá y del exterior que pueden continuar el trabajo que se hizo y darle una vuelta de rosca”.

- “Asumí tras la no clasificación para Pekín 2008. Desde 2005 hasta 2007 me encargué de los cadetes y los juveniles. El saldo es excelente, dejando de lado este mundial, que no fue el ideal para cerrar el ciclo. Tuvimos un equipo representativo de todo el handball argentino. En el mundial juvenil Bahréin 2007 alcanzamos una semifinal con esta camada; en el sub 21 de 2009 fuimos sextos. Participamos dos veces en Juegos Olímpicos, ganamos los Panamericanos de Guadalajara y quedamos en el puesto 12 en dos mundiales. Y conseguimos el reconocimiento de la gente. Y en lo internacional, pasamos de ser un equipo inexistente a uno respetado. En lo personal, fui el único entrenador americano ubicado entre los cinco mejores del mundo en 2011, y la Argentina fue reconocida como el país que más había evolucionado. Hubo un gran apoyo dirigencial”.