Se duplicó la cantidad personas que viven en las calles mendocinas

La crisis golpea duro y crece el número de hombres y mujeres sin hogar. La gran mayoría duerme en lugares públicos del centro de la ciudad, otro tanto lo hace en los departamentos cercanos, mientras que un tercer grupo permanece de día, pero duerme bajo techo.

Se duplicó la cantidad personas que viven en las calles mendocinas
Amanece lentamente en Mendoza. Mónica y su lucha diaria por ayudar a tres nietos. Historias de una vida dura. Foto: Orlando Pelichotti

Cada vez más temprano empieza a anochecer, es señal que se acercan los días fríos y cada uno empieza a preparar sus bártulos. Son personas delgadas, la mayoría jóvenes pero marcados por los tiempos duros. Nahuel ya terminó su recorrido por las casas de la ciudad y Godoy Cruz y en un bolso se lleva todo lo que le dieron. Alimentos no perecederos, agua, alguna fruta y abrigo. Seguramente reunirá con sus compañeros de la Plaza Independencia durante la noche.

Calle España y Peatonal Sarmiento, los días de semana a las 08:30. la sociedad que vemos, pero no observamos. Foto: Orlando Pelichotti
Calle España y Peatonal Sarmiento, los días de semana a las 08:30. la sociedad que vemos, pero no observamos. Foto: Orlando Pelichotti

En calle Rivadavia, otro hombre prepara su morada de campaña en la entrada de un negocio cercano a calle 25 de Mayo. Allí coloca frazadas, papeles de diario y los más importante: cartones y nylon negro para soportar la fría noche y mañana que se viene.

A las dos de la mañana, a menos de dos meses del invierno, el panorama en el centro se repite en varios puntos. Gente durmiendo, tapada por todos lados en las plazas, paseos, edificios públicos, abandonados, en las puertas de las iglesias o en los salones de los cajeros automáticos. Hasta en los frentes de los locales de avenida San Martín. Es una imagen que cada vez es más común y se ha ampliado después del último invierno. La plaza Independencia, el Parque O´Higgins y la Terminal concentran la mayor cantidad: entre 15 y 30 personas en cada sitio. Y como cada mañana, esperan la salida del sol para recargar la energía perdida durante la fría noche.

De acuerdo a las cifras oficiales, se estima que hay entre 450 y 500 personas viviendo en las calles mendocinas. Un número realmente alto si se tiene en cuenta que en esta época del año pasado se asistía a 200 personas. Según el censo de 2022, las personas en situación de calle apenas superaban el centenar.

Ernesto Mancinelli, director de Desarrollo Comunitario de la provincia, expresó: “Lamentablemente notamos un importante aumento de personas en situación de calle, trabajamos junto a las organizaciones sociales y coincidimos que este incremento es producto de la crisis económica que atraviesa el país en forma sostenida”.

El funcionario de Desarrollo informó que entre 450 y 500 personas viven en situación de calle y/o estrategia de calle. Explicó que esas cifras son estimativas, porque los números son fluctuantes y aclaró que las personas que viven en estrategia de calle, son aquellas que están prácticamente todo el día en las calles, pero no duermen a la intemperie.

De todas maneras, aseguró que es un tema complejo a la hora de abordar y describirla, ya que se trata de una problemática multicausal. Agregó que junto con las organizaciones sociales realizan acciones que tienen el objetivo de mejorar el bienestar de esas personas, por medio de operativos integrales en forma periódica y ahora han adelantado la campaña de vacunación antigripal para esta población, y se repetirá durante el invierno. Actualmente se cuenta con hogares con 190 plazas para mujeres (Remar) y varones (Camino) y próximamente se habilitarán 30 plazas más. De todas maneras, calculan que deberán continuar habilitando espacios porque la cantidad de personas que lo necesitan es mucho mayor.

Mancinelli comentó que también tratan algunos casos puntuales de personas, incluso familias que han sido desalojados y han quedado en la calle por no poder pagar más un alquiler. Esa situación la han tenido estos últimos meses. “En estos casos, se trata de apoyarlos con el alquiler de una vivienda por tres meses y luego derivamos el caso a los municipios, que se hacen cargo por otros tres meses. Esto permite que la familia pueda lograr una estabilidad y después de 6 meses de ayuda, pueda afrontar por sus propios medios un alquiler”.

De miraba triste y voz pausada. Francisco, un mendocino más que pide ayuda para poder comer. Foto: Orlando Pelichotti
De miraba triste y voz pausada. Francisco, un mendocino más que pide ayuda para poder comer. Foto: Orlando Pelichotti

Revinculación familiar

Por otro lado, dijo que se tramitan pensiones, siempre de acuerdo a los casos y en otras situaciones se busca la revinculación familiar. “Si bien el común denominador de los problemas que tienen estas personas es que no tienen vínculos con sus parientes, se intenta reconstituir la red y restablecer los vínculos. Todo esto mediante un gran esfuerzo por parte de las organizaciones sociales y profesionales que generan la contención y acompañamiento necesario”. Obviamente manifestó que se trata también de un trabajo articulado con especialistas de salud mental, patologías y adicciones, siempre con el objetivo del abordaje integral de la problemática.

Destacó el trabajo en conjunto y especialmente la labor de la UAPSI (Unidad de Atención Primaria de la Salud Itinerante), que durante el día ofrece desayuno, almuerzo, merienda, cena y cuentan con sanitarios con ducha y también un sector para el lavado de ropa. Además, hay una guardia para emergencias que funciona de 8 a 0 todos los días y el contacto es: ‎+54 9 2615 59-2975. La UAPSI funciona en la calle Córdoba al 500, frente a la Iglesia de La Merced y se originó a partir de un programa de extensión de la Facultad de Ciencias Médicas y funciona los martes, miércoles y viernes.

Con la llegada del invierno, los equipos de asistencia están redoblando esfuerzos para poder asistir a esta cantidad de personas sin hogar. Cabe recordar que los principales hogares preparados para recibir a estas personas son Remar Hombre (Las Heras), Remar Mujer (Ciudad), refugio El Camino (Ciudad) y El Puente (Guaymallén).

En calle Colón y San Martín, duermen a diario más de 7 personas. Foto: Orlando Pelichotti
En calle Colón y San Martín, duermen a diario más de 7 personas. Foto: Orlando Pelichotti

De la Iglesia

Fran Villegas Ciacera, de la Pastoral de la Calle resaltó que hace más de dos años funciona el denominado Patio Callejero que está ubicado en la calle San Luis en el predio de la Iglesia La Merced. Se trata de “un espacio de encuentro para las personas en situación de calle mayores de edad (no se permite el ingreso de menores de edad por decisión de las mismas personas que concurren) en donde diariamente comparten el almuerzo, la media tarde o la cena dependiendo el día”.

Comentó que distintos grupos de parroquias del Gran Mendoza junto con el Movimiento Schoensttat, conformados por más de 120 voluntarios aproximadamente, tienen asignado un día específico para asistir al patio y compartir la comida con las personas que asisten y así cubrir los siete días de la semana. Cada grupo es el responsable de conseguir las donaciones que necesitan para preparar la comida que llevan al patio. Generalmente reciben mucha colaboración de sus parroquias o movimientos, de sus familias o personas que desinteresadamente colaboran.

En paralelo a esto, la Casa de Asistencia de la Iglesia La Merced dos veces por semana brinda el desayuno y la posibilidad de que las personas en situación de calle puedan bañarse y lavar su ropa.

Fran, consideró: “Lamentablemente, en este último tiempo la demanda de asistencia ha crecido considerablemente, en el patio callejero de 70/80 personas que asistían pasaron a concurrir más de 110/130 personas y actualmente están asistiendo aproximadamente 150 personas”. Y dijo que lo mismo ha sucedido en la Casa de Asistencia que ha pasado 70 a 110 personas asistidas aproximadamente.

Dijo que además, en el Gran Mendoza, la Pastoral de la calle cuenta con dos grupos que asisten fuera del patio callejero: por un lado el grupo Olla en la Parroquia San Miguel Arcángel, de Las Heras y el grupo Emmaus en la Basílica San Vicente Ferrer de Godoy Cruz.

Tristes historias de vida que duermen en nuestras calles. Foto: Orlando Pelichotti
Tristes historias de vida que duermen en nuestras calles. Foto: Orlando Pelichotti

Villegas Ciacera contó que frente al avance de los primero fríos y lluvias, “realizamos una “salida extraordinaria” a visitar a aquellas personas que se encuentran pasando sus noches en el centro de la ciudad. En esa ocasión acercamos frazadas, remeras térmicas, medias y gorros de lana. Tristemente, todo lo que repartimos a las personas que se encontraban pasando la noche en las inmediaciones de la calle San Martín y Colón en los últimos días fue perdido por ellos ante un inesperado operativo municipal bajo la excusa de que no podían pernoctar en ese lugar”. El joven pide que resulta indispensable trabajar articuladamente antes de este tipo de operativos.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA