4 de agosto de 2026 - 12:11

Ana Aguirre Uriz llega a Mendoza Coopera para compartir el modelo Mondragón y el rol del cooperativismo

La referente del Gobierno Vasco participará de Mendoza Coopera para compartir experiencias sobre innovación, gestión y desarrollo del modelo cooperativo.

La directora de Gobierno Abierto y Buen Gobierno del Gobierno Vasco, Ana Aguirre Uriz, será una de las expositoras de Mendoza Coopera, donde compartirá la experiencia de las políticas públicas que permitieron fortalecer al cooperativismo como motor del desarrollo económico y social. Durante su presentación analizará el rol de las instituciones en la promoción de empresas cooperativas competitivas, arraigadas en el territorio y con capacidad para generar riqueza de manera colectiva.

El encuentro se realizará el 6 de agosto en la Nave Cultural de la Ciudad de Mendoza y contará con una agenda enfocada en innovación, gestión, financiamiento y herramientas para potenciar el crecimiento de las cooperativas mendocinas. Desde Los Andes conversamos con la funcionaria para conocer cómo el Gobierno Vasco impulsó el desarrollo del cooperativismo, cuáles son las claves detrás del éxito de la Experiencia Mondragón y qué aprendizajes pueden aportar al crecimiento de las cooperativas en Mendoza.

Enseñanzas del Gobierno Vasco en Mendoza Coopera sobre el cooperativismo

El Gobierno Vasco es uno de los casos internacionales más reconocidos por su articulación entre el sector público y el cooperativismo para impulsar el desarrollo económico. Ese será uno de los ejes que presentará Ana Aguirre Uriz en Mendoza Coopera, donde explicará cómo las políticas públicas pueden convertirse en una herramienta para fortalecer el entramado productivo y promover empresas con impacto social.

Aguirre Uriz sostuvo que el foco de su exposición estará puesto en mostrar "la política pública y las cooperativas como herramienta de transformación social". Según explicó, cuando las instituciones trabajan junto al sector privado es posible "fomentar que haya más emprendimiento y más desarrollo en un territorio", generando condiciones para que surjan nuevas iniciativas productivas.

La funcionaria remarcó que el cooperativismo representa mucho más que una forma de organización empresarial. A su entender, elegir este modelo implica construir compañías arraigadas en su comunidad, con capacidad para competir y crecer sin perder de vista el bienestar colectivo. En ese sentido, destacó que se trata de empresas "de gestión excelente, competitivas, resilientes, de propiedad compartida y gestión democrática", características que les permiten mantenerse en el tiempo.

Para la, uno de los mayores aportes del cooperativismo es que el crecimiento económico no queda concentrado en unos pocos actores. Por el contrario, señaló que son organizaciones que "no solamente crean riqueza sino que la distribuyen", contribuyendo a formar territorios más participativos, cohesionados y con mayores oportunidades de desarrollo.

El modelo Mondragón: de una cooperativa local en un referente mundial

Durante Mendoza Coopera, Ana también profundizará sobre la Experiencia Mondragón, considerada uno de los ejemplos más exitosos del cooperativismo a nivel internacional. Este modelo nació en el País Vasco en 1941, impulsado por el sacerdote José María Arizmendiarrieta, y logró consolidarse como el grupo cooperativo más grande del mundo manteniendo principios como la propiedad colectiva, la democracia interna y la solidaridad económica.

Consultada sobre cuáles fueron los factores que hicieron posible ese crecimiento sin abandonar la identidad cooperativa, Aguirre Uriz señaló que el contexto histórico fue importante, aunque aclaró que el verdadero diferencial estuvo en las personas. "El momento y el lugar adecuado. Personas que supieron liderar y trabajar en equipo. Un compromiso total por el enriquecimiento y el desarrollo social y no propio", resumió.

Sin embargo, explicó que el éxito del modelo también descansa sobre una serie de valores que se sostuvieron durante décadas. Entre ellos destacó la educación, la capacitación permanente, la responsabilidad compartida y la participación democrática. Según expresó, "el saber que el trabajo dignifica" y "creer que el desarrollo de cada uno depende del de todos y al contrario" fueron principios fundamentales para consolidar organizaciones sólidas y competitivas.

A ello se suma una visión de largo plazo que, según Aguirre Uriz, distingue a Mondragón de otras experiencias empresariales. "La misión no fue solamente crear empresas para las personas que las crearon sino generar un territorio en el que se pudiera vivir bien a largo plazo", afirmó, al destacar que el desarrollo económico siempre estuvo ligado al bienestar de la comunidad.

Recambio generacional y liderazgo femenino: dos desafíos que el cooperativismo debe resolver

Entre los temas que generan mayor inquietud dentro del movimiento cooperativo aparece el recambio generacional. Para la funcionaria vasca, muchas organizaciones encuentran dificultades para ceder espacios de conducción porque quienes lideran sienten que delegan parte del futuro económico de toda una región. "El legado no es fácil, y a veces confiar y delegar en la siguiente generación el medio de supervivencia de una región se dificulta", reconoció.

A esa situación se suma una percepción que, según explicó, todavía pesa sobre el cooperativismo. "A veces se mira a las cooperativas como lentas, sin ánimo de lucro y ancladas en el pasado", aunque considera que esa imagen no refleja la realidad. Por el contrario, sostuvo que deben entenderse "con los ojos de casi un activismo social", donde el trabajo es "un motor de tracción de calidad de vida en el territorio" y las cooperativas representan espacios de liderazgo en sectores innovadores.

El encuentro reunirá a dirigentes, cooperativas y especialistas para debatir sobre innovación, financiamiento y crecimiento del sector en Mendoza

El encuentro reunirá a dirigentes, cooperativas y especialistas para debatir sobre innovación, financiamiento y crecimiento del sector en Mendoza

La especialista también sostuvo que atraer a las nuevas generaciones requiere un compromiso de quienes hoy ocupan cargos de conducción. "Hay que establecer equilibrios generacionales para inspirar a las personas jóvenes a dar pasos para liderar, pero para eso también hay que dar pasos atrás y dejar espacio", aseguró. En su visión, ese proceso solo puede consolidarse mediante "un compromiso de apoyo y confianza mutua" entre dirigentes con experiencia y nuevos liderazgos.

Otro desafío pendiente es la participación de las mujeres en los ámbitos de decisión. Aunque destacó que hubo avances, consideró que todavía predominan estructuras tradicionales. "Hay mucho camino por recorrer. Hay que fomentar el acceso a los espacios de representación y proponer candidatas a alta dirección", afirmó. Incluso planteó que "no se descarta la generación de cuotas que equilibren los espacios" hasta que la presencia femenina deje de ser excepcional y pase a formar parte de la normalidad. "Hay que dejar de mirar a las mujeres líderes como la excepción. Hay muchísimos ejemplos", remarcó.

El cooperativismo es competitivo y sostenible

Lejos de poner en duda el futuro del movimiento cooperativo, Ana considera que los datos internacionales demuestran su fortaleza. Por eso rechaza la idea de que el sector deba justificar permanentemente su vigencia. "Es un modelo competitivo. Es sostenible. Y es atractivo. Cuestionarse si va a continuar para mí es un error, porque parece que está en peligro", afirmó.

Como respaldo de esa postura recordó que "el movimiento cooperativo representa el 10% del empleo mundial y está presente en todos los sectores de la economía", lo que, a su entender, confirma que se trata de "un modelo válido y valioso". Por ese motivo insistió en que el debate no debería centrarse en demostrar su utilidad, sino en fortalecer la calidad de las organizaciones.

En esa línea, sostuvo que el principal desafío consiste en seguir consolidando empresas cada vez más eficientes y mantener el trabajo conjunto con las instituciones públicas. "Hay que trabajar siendo empresas excelentes, en todos los sectores, en colaboración con las instituciones públicas", señaló.

Para Aguirre Uriz, la mejor manera de defender el cooperativismo es continuar mostrando resultados concretos. Por eso destacó que las regiones donde existe una fuerte presencia de cooperativas suelen registrar mayores niveles de cohesión social, una evidencia que, según su visión, confirma el valor del modelo como herramienta de desarrollo económico y territorial.

En esa línea, sostuvo que el principal desafío consiste en seguir consolidando empresas cada vez más eficientes y mantener el trabajo conjunto con las instituciones públicas. "Hay que trabajar siendo empresas excelentes, en todos los sectores, en colaboración con las instituciones públicas", señaló.

Para Aguirre Uriz, la mejor manera de defender el cooperativismo es continuar mostrando resultados concretos. Por eso destacó que las regiones donde existe una fuerte presencia de cooperativas suelen registrar mayores niveles de cohesión social, una evidencia que, según su visión, confirma el valor del modelo como herramienta de desarrollo económico y territorial.

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