Una vaca de 13 años llamada Veronika, ha generado gran repercusión y se convirtió en el foco de una investigación científica al demostrar cómo puede usar una escoba de forma "innovadora, flexible y funcional".
Un equipo de investigadores comprobó que el es primer caso donde un bovino hace uso de una herramienta. Este accionar es poco común en la especie, solo antes visto en chimpancés.
Una vaca de 13 años llamada Veronika, ha generado gran repercusión y se convirtió en el foco de una investigación científica al demostrar cómo puede usar una escoba de forma "innovadora, flexible y funcional".
Hasta ahora, esto solo se había documentado en primates, por lo que investigadores se vieron obligados a replantear la capacidad cognitiva del ganado bovino.
Veronika vive en una granja de Austria, bajo el cuidado de Witgar Wiegele, que la considera su animal de compañía.
A raíz de un video viral, donde se podía ver como Veronika usa una escoba de mango largo y se rasca las zonas más difíciles de su cuerpo, expertos del Instituto de Investigación Messerli de la Universidad de Veterinaria de Viena decidieron estudiar el fenómeno.
El dueño relató a los investigadores que llevaba casi una década observando cómo Veronika recolectaba ramas caídas con la boca para rascarse, eligiendo palos más largos o cortos según la zona del cuerpo que deseaba alcanzar.
El experimento realizado por dos investigadores del Instituto de Investigación Messerli de la Universidad de Veterinaria de Viena, se publicó este lunes en la revista Current Biology.
En el mismo se documenta cómo una vaca (Bos taurus) utiliza una escoba de exteriores de forma "multiuso". Para llegar a los resultados, se realizaron siete sesiones de observación en las que registraron 76 episodios de uso de la herramienta. Para esto, los investigadores colocaron un cepillo de limpieza en distintas posiciones frente a ella.
"En la ciencia, como en la cultura, las especies ganaderas suelen ser subestimadas cognitivamente, lo que se ve reforzado por su papel utilitario y por persistentes sesgos de negación de la mente asociados al consumo de carne", señala el estudio con respecto a las escasas investigaciones existentes sobre la capacidad cognitiva de la especie.
Consideramos uso de herramientas únicamente aquellos casos en los que el cuerpo del individuo se ve extendido al unirse a una herramienta", explica a EFE el biólogo cognitivo granadino Antonio Osuna-Mascaró, uno de los autores de la investigación.
"Solamente consideramos uso de herramienta cuando se amplían los límites del cuerpo, no solo físicos, sino funcionales", agrega.
Osuna-Mascaró aseguró que le sorprendió mucho lo fácil que fue despertar ese comportamiento en Veronika y lo "sofisticado y preciso" que era su manejo.
Dentro de las conclusiones presentadas, los investigadores identificaron que Veronika, identifica los distintos usos que puede darle a la escoba. Por un lado, utiliza las cerdas duras para rascarse el lomo (donde la piel es gruesa) y el extremo liso del mango para zonas delicadas como las ubres, el vientre o el área umbilical. La vaca utiliza su boca y lengua para levantar, girar y fijar la escoba entre sus dientes, adaptando el agarre según el objetivo.
Para los autores, esa alternancia convierte el objeto en una herramienta multiuso, ya que era empleado de forma diferente según la tarea.
Osuna-Mascaró cree que la condición de mascota no hizo a Veronika "más inteligente", pero sí le permitió desarrollarse "como otros animales no han podido".
El investigador, con experiencia en el estudio de chimpancés en el Congo, recuerda que este tipo de versatilidad en el uso de herramienta se había documentado precisamente en esa especie, por lo que el hallazgo abre el abanico de mamíferos no primates con esa capacidad.
Antonio Osuna-Mascaró, quien tiene experiencia estudiando chimpancés en el Congo, destaca la relevancia del hallazgo: "Es absolutamente alucinante que el segundo caso documentado de un animal usando una herramienta multiuso sea una vaca y no otro primate o un ave. A pesar de esto, el investigador subraya que no hay que concluir que vacas y toros pueden usar herramientas como los chimpancés, sino que tienen un potencial para innovar y desarrollar esa habilidad, algo que es prácticamente imposible en en la ganadería industrial.
Este descubrimiento, según Osuna-Mascaró, muestra que a pesar de que convivimos con ganado bovino desde hace unos 10.000 años y son "la biomasa de vertebrados más grande del planeta", aún queda mucho por comprender de esta especie en relación a sus capacidades cognitivas.