@sara_mom.life es unamadre tiktoker que utiliza sus redes sociales para compartir vivencias y momentos junto a sus dos hijos desde su rol como mamá. Sara se volvió viral luego de publicar un foto de su rostro con una mordida en su cachete.
La mujer publicó una foto de la mordida que le provocó su hijo en el rostro. Debido a la gran polémica, decidió grabar un video donde explica lo ocurrido.
@sara_mom.life es unamadre tiktoker que utiliza sus redes sociales para compartir vivencias y momentos junto a sus dos hijos desde su rol como mamá. Sara se volvió viral luego de publicar un foto de su rostro con una mordida en su cachete.
“Ser madre duele, hoy mi bebe de 22 meses me mordió la cara intensamente, el dolor fue tan fuerte que no pude ponerme firme en la corrección; solo terminé llorando y asustada por lo que sentí. A veces ser madre duele, no solo en lo físico , sino en la vulnerabilidad de estos momentos que no esperas”. escribió la mujer junto a la imagen.
La publicación de Sara superó los 8 millones de visualizaciones y generó una ola de críticas de parte de los usuarios que se posicionan en contra de la llamada "crianza respetuosa" y defienden la necesidad de establecer límites desde pequeños.
“La crianza respetuosa es para los niños respetuosos” comentó una usuaria. Otros agregaron: “Tienes q ponerle límites porque luego dirás: Mi bebé de 60 meses me rompió el brazo!!!” y “asústate cuando sea un adolescente al que nunca corregiste”.
Además, muchos usuarios criticaron la forma en que la mujer se refiere a su hijo como "bebé" a pesar de tener casi dos años: “22 meses?? ya no es un bebé, ya esa edad entienden y saben que morder no está bien“ , ”Como podes llamarle bebe de 22 meses? Es un niño de 2 años, tienes que corregirlo ya o como vas no van a hacer solo mordidas” y "El primer error es llamarle BEBÉ a un niño de 22 meses" fueron de los comentarios más destacados.
Debido a la polémica, Sara realizó un video donde explica la situación.
La mujer relata que el pequeño de casi dos años comenzó a alterarse visiblemente al darse cuenta de que uno de los gajos de su mandarina no estaba completo.
"Yo me acerco a él para poder consolarlo, como siempre hago, y él me corresponde, pero, en lugar de acurrucarse, es cuando me muerde el cachete", explicó Sara, señalando que notó cómo el menor consiguió descargar toda su "frustración" a través de esta agresión física.
La madre indicó que esperó a calmarse por completo para regañarlo por su comportamiento: "No pude corregirlo de inmediato porque me dolía la herida. Me revisé, lloré y me quedé en shock unos segundos. Luego seguí consolándolo porque él seguía llorando".
No obstante, consciente de la gravedad de la situación, la mujer pidió ayuda a los usuarios para encontrar a un psicólogo infantil o un taller para padres enfocado a "redirigir la frustración" de los "bebés" de su edad.