La Comisión de Protección de Datos de Irlanda ha lanzado una campaña que ha generado gran impacto, especialmente entre los padres, al revelar el peligro de exponer a menores de edad en redes sociales. El anuncio muestra como personas desconocidas tienen acceso a información privada de los niños a través de publicaciones de sus propios padres en internet.
La campaña, difundida a través de un video, busca alertar sobre los riesgos del sharenting. Este término combina las palabras "share" (compartir) y "parenting" (paternidad), y se refiere a la práctica de padre y madres de compartir fotos, videos y otros contenidos sobre los hijos menores de edad en redes sociales.
El video de la campaña que busca concientizar
La pieza audiovisual fue desarrollada en colaboración con la agencia creativa Core bajo el lema "Pause before you post", Piensa antes de publicar en español. El objetivo es que los progenitores reflexionen sobre las consecuencias de exponer a sus hijos en redes.
Embed - Pause Before You Post
El anuncio se centra en una niña Éabha, que pasea con sus padres por un centro comercial. En distintas escenas, varias personas se le acercan y la saludan como si la conocieran.
En un primer momento, un hombre saluda a la niña al cruzarse en las escalera y menciona su nombre, lo que provoca preocupación el los padres. ¿Conoces a ese hombre?", pregunta su madre y la niña niega con la cabeza.
Posteriormente una mujer se acerca de forma amable para felicitarla por su octavo cumpleaños. Finalmente, otro hombre se acerca y comienza a hablarle sobre su próximo partido de fútbol e incluso le dirige una broma al padre.
El video concluye con la frase: “Cada vez que compartes su vida en línea corres el riesgo de compartir sus datos personales con el mundo. Piensa antes de publicar”.
El riesgo de exponer a los menores
Esta situación refleja los peligros de publicar en la red, donde la exposición de información de los menores puede caer en manos de terceros. Quedan al descubierto datos clave de la menor, desde su edad y fecha de nacimiento, actividades que realiza y ubicación de los sitios que visita.
La campaña subraya que el peligro no es compartir únicamente imágenes aisladas, sino de patrones de información. Estos permiten perfilar rutinas, localizaciones y contextos de vulnerabilidad de los menores.
Desde la agencia Core, reconocen que el objetivo principal fue crear un spot que generase inquietud y desconfianza, apelando al miedo legítimo de que la imagen y los datos personales de un hijo puedan ser explotados por desconocidos.