Con pérdida de rentabilidad en el exterior, la ecuación empresaria ha empezado a moverse. La tendencia que ya se vislumbraba a comienzos de 2012, se acentuó en 2013 y las bodegas venden cada vez más en el mercado doméstico.
Con pérdida de rentabilidad en el exterior, la ecuación empresaria ha empezado a moverse. La tendencia que ya se vislumbraba a comienzos de 2012, se acentuó en 2013 y las bodegas venden cada vez más en el mercado doméstico.
Ahora, el consumidor se ha sofisticado y crecen a tasas de dos dígitos los segmentos que se encuentran por encima de los $ 33.
Así lo demuestra el espectacular aumento de 44% en volumen que ha tenido la categoría alta gama ($ 82,65 por litro) en el período que va de enero a mayo de acuerdo a la última auditoría de mercado realizada por la consultora CCR para el Fondo Vitivinícola Mendoza.
La posibilidad de ajustar los precios ha hecho que el mercado gane adeptos. El consumidor se muestra ávido de nuevos productos de mejor calidad y su comportamiento comienza a reflejarse en el segmento de vinos medido en hipermercados, supermercados, discounts, autoservicios, almacenes, fiambrería, despensas y polirubros.
Así las cosas, en total en volumen, las ventas de vinos para los canales auditados crecieron 1%, en valor 24% y en precio promedio 23% por litro .
En detalle, los segmentos que cayeron fueron: “finitos” ($ 13,79) -8%; precio bajo ($ 18,16) -2%; precio medio bajo ($ 25,11) -4%. Mientras que los que aumentaron su porción del mercado fueron los de precio medio ($ 33,55) 8%; medio alto ($ 36,28) 11%; alto ($ 51,29) 14%, alta gama ($ 82,65) 44%.
Si analizamos el incremento del precio promedio por litro de vino para el caso del vino en tetra brik, el valor promedio por litro evolucionó 24% pasando de $ 7,14 a $ 8,82 en el período enero - mayo.
Los vinos “finitos” con un precio promedio de $ 13,79 crecieron 22% durante el mismo período, caso similar al registrado por los vinos de precio bajo que pasaron de $ 14,84 promedio en 2012, a $ 18,16 en 2013.
Los segmentos de precios que menos ajustaron fueron los que se encuentran por encima de los $ 36,28, precio promedio correspondiente a la categoría precio medio alto. Así los vinos en los rangos altos y alta gama crecieron 16% y 7% respectivamente.
Los protagonistas del sector
Aun cuando los crecimientos son mínimos, el bodeguero José Zuccardi se mostró conforme con el desempeño general que están teniendo los vinos en el mercado doméstico.
Y, en este sentido, resaltó que el consumidor está valorando la categoría y eso se puede apreciar en los segmentos de precios más altos.
“Si bien en volumen son pequeños, notamos que el consumidor viene apostando a la calidad”, dijo el empresario, quien no dejó de señalar los problemas que tiene para trasladar los aumentos de costos al consumidor final.
“Empezamos a competir arriba de los $ 30, es un segmento importante en el cual hemos tratado de trasladar los aumentos de costos, pero lo que terminamos haciendo es perder rentabilidad, lo que ha hecho que el aumento lo absorba el resto de la cadena”, indicó Zuccardi.
Guillermo Barzi (h), gerente comercial de bodega Humberto Canale, analizó que a partir de la menor competitividad en el mercado externo, muchas de las bodegas han puesto su foco en el mercado interno, razón por la cual se tornó mucho más competitivo.
“En las grandes superficies, las ventas se vieron perjudicadas en los primeros meses porque no podían publicar sus ofertas en medios de comunicación los súper, esto se liberó a fines de mayo y se va recuperando”, sostuvo Barzi y agregó: “El on trade (venta botella abierta), creo que ha sido el más perjudicado ya que no han podido trasladar sus costos al precio de carta lo que ha ocasionado una baja fuerte de rentabilidad”.
Para Juan Pablo Bustos, área manager de América Latina de Bodega Doña Paula y quien está a cargo del mercado local, la situación es similar. “La inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de los consumidores lo que los motiva a ser más cautelosos con los presupuestos al momento de comprar, causando que la venta on-trade (botella abierta) pierda terreno frente al consumo a través del canal off-
trade (botella cerrada)", describe Bustos.
Las categorías que suman
Los datos de la auditoría de CCR, muestran que el segmento por encima de $ 80 pesos promedio tiene un desempeño en volumen del 44% y un aumento en facturación del 55%.
Zuccardi, comentó que “tenemos proyectado crecimiento para este año. Apostamos a los segmentos de vinos varietales y a los vinos reserva de alta gama que van desde los $ 70 pesos hacia arriba”.
También el segmento alto ha logrado colocar buenos resultados para los primeros cinco meses del año. Allí las marcas que lideran son: Trumpeter, Luigi Bosca, Fond de Cave Reserva, Terrazas Reserva, entre otras.
Un dato interesante es el techo al que parecen haber arribado los frizantes. Estos vinos que en otro momento lograron excelentes performances, con aumentos interesantes, en estos cinco meses no han crecido en volumen y se mantuvieron en el mismo nivel que el año anterior.
Aumentos de los insumos secos
Aun con un repunte, el incremento en los insumos secos parece ser uno de los grandes problemas que han tenido que enfrentar las bodegas locales. “El principal problema que enfrentamos es el incremento en los costos operativos y la restricción a la importación de insumos sumado al tipo de cambio. Entre estos, encontramos aumentos en los costos secos y en la distribución del vino los cuales son difíciles de trasladar”, señaló Bustos.
Zuccardi aseguró que el aumento de los insumos secos ha sido importante y no se ha podido trasladar al consumidor final.
A diferencia de otros mercados, en Argentina la diversificación y la posibilidad de convivencia entre grandes y pequeñas marcas ha sido un sello de este mercado. Sin embargo, parece que hay cambios. Barzi se mostró preocupado ya que considera que “la tendencia a la concentración en grandes bodegas es cada vez más fuerte”.