Viggo Mortensen: "Ahora no voy a tener que explicar qué es San Lorenzo”

El actor habló con Los Andes sobre cómo se enteró que compartía con el nuevo Papa Francisco su pasión por el club de Boedo.

La noche española discurría sin mayores novedades en esa agradable reunión de amigos, que era matizada por las noticias que llegaban sobre lo que estaba pasando en Roma. Pero de repente, el televisor se llenó de imágenes del nuevo Papa Francisco y en las que se alcanzaba a ver los colores de su pasión futbolera.

Entonces, uno de ellos soltó:

- Che, mirá el nuevo Papa es “Cuervo”.

- ¿Cómo qué es “Cuervo”? No seas tan arrogante. El hecho de que sea argentino no quiere decir que sea de San Lorenzo – le respondió uno de los integrantes de la mesa.

- No, nooo, ¡es de San Lorenzo..!- insistió el primero.

Aún así, los amigos se miraron incrédulos por la desfachatez de ese neoyorquino de ascendencia danesa y que fue criado en Argentina hasta los 11 años. Pero las sucesivas noticias y las emotivas imágenes de la plaza San Pedro confirmaron que Viggo Peter Mortensen tenía razón y que ahora tenía un motivo más para estar orgulloso de su inoxidable pasión por el club de Boedo. “Para mí fue increíble y gracioso cómo se dio ese momento -recuerda el actor-, pero claro que después se dieron cuenta de que era verdad”.

Con gran sentido del humor, Viggo reconoció que la elección del cardenal Jorge Bergoglio como jefe de la Iglesia Católica le aliviará su tarea de ser embajador azulgrana. “Exactamente, exactamente, je. Ahora no voy a tener que explicar en el mundo, tanto como antes, qué es San Lorenzo. La gente se ha dado cuenta y ahora cuando me vean el escudo no van a pensar que soy del Barcelona, por ejemplo. El Papa me ha quitado un peso de encima porque él no esconde que es hincha y socio de mi club, je”.

Está pasión futbolera del protagonista de “El Señor de los Anillos” lo ha llevado a lucir diferentes corbatas, camisas o prendedores que delatan su amor sanlorencista en la mayoría de las alfombras rojas que ha pisado en el último tiempo, aún en el Festival de Cannes.

Incluso, ha confesado que durante la trilogía de Peter Jackson siempre llevaba puesta la camiseta del Beto Acosta debajo del traje con el que personificaba a Aragorn. Por eso, como cualquier hincha expresó: “Estamos todos contentos. De ninguna manera esto puede ser malo y aunque hemos recibido las cargadas de los hinchas de otros equipos, igual, ahora tenemos más presión porque si con esa ayuda no ganamos, no vamos a ganar nunca, je. Igual, estamos acostumbrados porque nosotros mismos nos ponemos la presión y estamos orgullos de nuestra tradición”.

Mortensen confirmó a Los Andes que no ha conocido personalmente a Bergoglio, pero recordó que el ex cardenal de Buenos Aires fue a bendecir la capilla que se levantó en la Ciudad Deportiva de San Lorenzo y que fue una donación suya.

“Lo pensamos como un lugar ecuménico, para los católicos, para los judíos, los evangelistas, para todos, da igual. Un sitio para la meditación, la hermandad e incluso para hinchas de otros clubes. A los pocos días fue él para hacer oficial que era una capilla. Ahí le sacaron fotos con el banderín y la camiseta”.

“Entonces -relató eufórico- me hizo gracia ver que nuestra capilla, humilde pero hermosa para mi gusto, estaba en todos los diarios del mundo. Obviamente que fue muy bueno ver esa imagen”.

Sin alejarse del tema del momento, el polifacético artista que también se dedica a la poesía y el jazz, reveló que ha recibido muchas “gastadas” en los últimos días que le llegaron disfrazados de mensajes. “El que me más me gustó fue uno que me decía que ahora que el Papa es de San Lorenzo se va a tener que cambiar la liturgia porque no va a tener Copa para bendecir el vino, che…” El chiste hace referencia a que el club de Boedo es el único de los cinco grandes del fútbol argentino que nunca ha ganado la Libertadores. “Pero nosotros siempre estamos en positivo y ya se va a dar”.

Su plan es filmar todo lo que le guste y sin discriminar

La idea era evitar hablar excesivamente de San Lorenzo, pero el equipo santo definitivamente es parte de su vida. De hecho, la película “Todos tenemos un plan” se gestó en la sede social y debido a un encuentro casual entre Viggo Mortensen y Ana Piterbarg. La joven directora se animó a pasarle un guión, a él le gustó y se decidió a protagonizarla y producirla.

Ante la consulta de Los Andes admitió hasta qué punto fue importante el club para que se lograra la película. “Bueno la verdad que no lo había visto de esa manera como lo decís, pero si no fuera por San Lorenzo no la hubiera hecho. Si no fuera hincha es poco probable que hubiera estado en la sede en el momento que fue Ana. Son cosas de la suerte”.

La estrella de Hollywood, que todo indica que no se mueve como tal, precisó que siempre había querido filmar en la Argentina y debido a la posibilidad que tiene de hablar español, idioma que aprendió aquí y que cursó como carrera, junto a Política, para graduarse en la St. Lawrence University de Nueva York. “Es sabido desde mucho tiempo que el cine argentino ha tenido muchas perlas, proyectos, directores y actores. Hay una larga y buena tradición de hacer buen cine en Argentina. Yo esperaba algún día hacer alguna película totalmente argentina. No se dio antes porque las cosas que me ofrecían no me gustaban o no estaba disponible para las que sí.

Pero me encontré de casualidad con Ana, me mandó el guión y fue un cuento que me gustó muchísimo, me atrapó enseguida. Me comuniqué con ella y le dije: Dale, ¡vamos!. Teniendo la posibilidad de hacer dos papeles en la misma película no dudé en decir que sí (NdR: interpreta a hermanos gemelos).

En una parte del film, su personaje asegura no tener un plan, pero en la vida real Mortensen parece tenerlo. “No busco un tipo específico de película, nacionalidad, género o presupuesto. Simplemente busco cuentos que me parecen interesantes, que me pueden enseñar algo nuevo o que pueda surgir una experiencia interesante”.

Entonces, no descartó que otros colegas sólo rueden por el dinero. “La verdad no lo sé, pero a mí me interesa hacer películas que me puedan gustar. Que las pueda ver una y otra vez. Que las pueda ver en 10 años y no me den vergüenza, al contrario. Tuve la suerte de encontrarme con Ana y que quisiera que trabajara en su película”.

Al hablar de ese rodaje, que se hizo en Delta del Tigre, el ahora residente de Madrid confesó que recordaba el lugar. “Sí porque fui de pibe. No conocía la segunda y tercera sección, pero sí la zona, tanto en verano como en invierno. Me parece que fue un acierto rodar en esa estación del año porque le dio otro look. Tiene un aspecto muy diferente la película, tanto por el clima como la situación que se narra”.

Pero antes de empezar su trabajo, el actor fue varias veces más para refrescar su memoria y ya durante las 9 semanas de rodaje se quedó a vivir en el Tigre. “Fue más fácil y no tenía que soportar el tránsito como los demás integrantes del equipo que viajaban desde el centro. Estaba ahí y tranquilo. Fue muy divertido y me gustó mucho. Fue una linda experiencia por la película y por contar lo que teníamos que contar. Me gustó estar donde estaba trabajando”.

Diferentes integrantes del equipo han destacado el gran clima que se formó en torno al protagonista estelar y que sirvió para lograr los objetivos en el tiempo previsto y en base al presupuesto acordado que es mucho para una película argentina, pero poco para una de Hollywood.

“Era complicado desde la logística porque había que cargar equipos y trasladarlos en lanchas y había que ajustarse a un presupuesto y a tiempos dados. Pero todo depende de cómo uno lo vea. Lo podés ver como un quilombo, como algo que te agobia o como una experiencia única que estábamos viviendo. Creo que todos tuvimos ese punto de vista y por eso se hizo familia muy rápido. Fue un equipo pequeño que trabajó muy bien. Ana estuvo muy bien preparada, nos ayudó mucho y nos daba confianza y nosotros a ella. No parece que esta película haya sido su ópera prima. Sabe comunicar muy bien y no tuvimos los problemas que pueden surgir en una producción de bajo presupuesto”.

Al preguntarle qué lo motivó a participar como productor asociado, Viggo aseguró que fue para proteger a la película y a su directora. “No es que alguien la estuviera amenazando, pero con casi 30 años de experiencia en cine, me pareció que podía ser útil que estuviera ahí para vigilar que todo se hiciera en base a lo que yo entendía que era la visión de Ana”.

Lo cierto es que el film tuvo una muy buena recepción en el Festival de cine de Miami, que fue su premiére en Estados Unidos, y hasta obtuvo el premio a la Mejor Dirección. También tuvo buenas devoluciones en el Festival de Guadalajara y en el de Cartagena. En estas últimas horas, también se estrenó en salas de Nueva York y Los Ángeles.

Entonces, Mortensen se esperanzó en que también pueda llegar a más salas para que el público la pueda ver. “Si fuera por mí, la pondría en más cines para que la gente de habla hispana la pueda ver en Estados Unidos y Canadá. Siempre ha sido difícil el crossover para las películas en español pero esperamos tener suerte y que la gente poco a poco pueda verla. He tenido muchas experiencias con películas que me han parecido buenas, pero que no se pusieron en muchos cines, pero que se terminan viendo por otros medios. Después, vas caminando por la calle, alguien te reconoce y te habla de esas películas. Siempre he confiado en que el buen trabajo, tarde o temprano llegue a la gente”.

El actor nominado al Oscar en 2007 por su protagónico en “Promesas del Este” se mostró muy contento con el recorrido que está haciendo la película en el mercado anglosajón, aunque no comparte la visión de algunos críticos.

“En general, las reacciones que he visto de periodistas de EEUU es que ha gustado mucho. Hubo algunos a los que no les ha gustado el ritmo. Les ha parecido demasiado lenta. No sé si las sutilezas se les escaparon, están sensibles o les gusta un cine en el que se explican las cosas. Ojo, es mi opinión. Si va muy rápido la película, no tenés que pensar demasiado y te acostumbrás a eso, especialmente los periodistas que ven muchas películas al año. Pero en un thriller como éste, lo que ves en general tiene una velocidad y un look particular. No se trata tanto de sutilezas de caracterización de personajes y desarrollo de cuento. Te encontrás con algo como esta película y de repente todo te parece muy lento, tenés que pensar demasiado y no te lo explican, jeje… Pero ése es el cine que a mí me gusta porque te deja pensando”.

El mes que viene en Argentina

Los fanáticos argentinos de Viggo Mortensen deberían agendar en rojo el mes próximo. Es que nuevamente viajará a nuestro país para comenzar a filmar la nueva película de Lisandro Alonso, quien se ha destacado en el cine experimental y que ahora rodará por primera vez con actores.

Aunque la cinta todavía no tiene nombre, el artista ya ha estado trabajando con el director y confirmó a Los Andes que interpretará a un militar danés que viajará junto a su hija al desierto argentino en el siglo 19 para hacer frente a la denominada Campaña del Desierto, que el gobierno argentino organizó para poblar la Patagonia y eliminar a los aborígenes. “Ésta será reto nuevo para Lisandro y espero que sea una experiencia única e inolvidable para mí. En este caso hago de danés en Argentina, je. Por lo tanto, hablaré en danés y en español, pero con acento danés”.

Este drama será una coproducción entre Argentina, Holanda, México y Dinamarca, por lo que Viggo espera que pueda morigerar los “celos” daneses de que haya filmado dos veces en nuestro país y nunca en la tierra de sus abuelos. “A ver si cuenta para ellos. Pero claro que sí, espero que pueda rodar allá. Tocará en algún momento. Espero que sí”.

Un poco más allá de los 15 minutos pautados por los publicistas para la entrevista, Mortensen alcanzó a revelar que todavía guarda la espada que utilizó como Aragorn en “El Señor de los Anillos”, el cuento fantástico que lo elevó a la categoría de superstar en todo el mundo. “Sí, tengo la espada, pero más que nada tengo recuerdos de la gran familia que se hizo durante el largo e intenso rodaje que se hizo en Nueva Zelanda. Eso me vale como si no tuviera la espada, pero claro que me gusta tenerla también”.

También admitió que la emblemática daga es como una señal de pertenencia a esa familia, como le gusta mencionar a los equipos de rodaje y filmación en los que participa. “Sí, claro. Tengo muchos amigos de esa experiencia y con varios de ellos nos vemos de vez en cuando. Pero la verdad es que tengo muchos recuerdos de esa experiencia”.

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