No se iba a quedar en su casa viéndolo por TV, aunque perfectamente podría haberlo hecho. Leo Messi fue ayer hasta el Camp Nou en muletas y con la pierna izquierda inmóvil por la rotura del ligamento colateral de la rodilla para alentar a sus compañeros del Barcelona en la victoria 2-1 frente al Bayern Leverkusen por la Champions League.