Leo Messi es medido, tranquilo y rara vez pierde la mesura. Pero este miércoles, un segundo después de que Sergi Roberto lograra el 6-1 histórico con el que el Barcelona eliminó de la Champions League al PSG francés en octavos de final (global 6-5), el rosarino festejó alocadamente con los hinchas culé. Y sí, no era para menos...

