Después del escándalo del avión, Vicky Xipolitakis regresó a los medios con aire renovado. Aunque no por eso dejó de hablar de dinero, hombres y cirugías. La vedette fue a "Morfi, todos a la mesa" y contó que su mente tiene mucha fuerza y que por eso le da miedo pensar.
"Soy hiper generosa, de regalar y dar todo. Lo material me puede seducir, no me enamora. Me enamora que me sorprendan", apuntó cuando le consultora si le gustaban los hombres con dinero.
"No soy de estar por estar. Si estoy por alguien es porque me encariño, porque me llega. Siempre me gustó lo difícil. Cuando estoy es porque ya me entraste en el corazón. Me cuesta enamorarme. En la primera noche no existe nada, puede ser en la segunda. Me gusta conocer a la persona, el beso es lo más importante, con eso defino todo, es cuestión de piel. Para estar por estar sigo sola, que sola no me va mal. Yo soy como mi novio. Yo soy feliz, una pareja es para sumar. Me divierto sola, juego a todo. La paso muy bien conmigo misma, estoy muy bien, el placer me lo puedo dar sola. Me caliento conmigo misma", reconoció.
De su cuerpo, Vicky dijo: "Luché para ser vedette. Nunca me toqué la cara. Me pongo botox, me gusta mucho, se pone cada seis meses y yo me lo pongo cada cuatro. También me hice las carillas en los dientes y nada más".
E hizo mayor hincapié en asegurar que no quiere alcanzar un ideal de belleza y perfección. "No busco nada ni me comparo con nadie. Sé que soy distinta a todas. Soy una mujer hiper coqueta. El cambio fuerte fue el color de pelo y el maquillaje. El maquillaje es un gran secreto. Corpiño no uso, me da claustrofobia, me siento encerrada, no tengo ni uno en el cajón, sólo tengo tanguitas", apuntó.