Desde la Aspeff señalan que esto requiere un programa de trabajo que lleva muchos años; porque no se puede hacer fruticultura de un año para el otro. El presidente de la entidad subraya que "la ecuación económica debe hacerse en función del largo plazo; y en el largo plazo, debe quedar claro que una hectárea hecha con riego presurizado y tela antigranizo, con un rendimiento promedio de 40.000 kilos de manzana de primerísima calidad, tiene rentabilidad asegurada durante los próximos 30 años".
Esto, independientemente de factores macroeconómicos y de lo que puedan hacer nuestros competidores. "Chile, por ejemplo, no tiene cómo crecer en producción de manzanas", dice Juan Riveira, al tiempo que agrega que "en otras partes del mundo no les está resultando muy fácil sostener los cultivos".
El referente del sector de las frutas frescas asegura que "se pueden producir cientos de millones de kilos de manzanas en todo el mundo; pero no con la calidad que podemos producir en Mendoza". Pero advierte que "para poder mantenernos en el mundo, hay que ser capaz de atender los mercados que se van ganando; y hoy, no podemos hacerlo con lo poco que tenemos".
Se lamenta porque Mendoza está desaprovechando la oportunidad de lograr frutos de un color que no se lograrían en el Valle de Río Negro y de Neuquén. "En nuestra zona, además del mejor sabor que tiene la fruta, las condiciones para obtener buen color son mucho más favorables".
Se observa, sobre este punto, que para eso hay que disponer de las variedades indicadas. Aunque no sería necesario un gran cambio varietal. Según Riveira, ""tenemos que seguir hablando, entre otras, de la Red Delicious pero de clones nuevos; será la Red Chief, o Super Chief, pero dentro de esa misma línea". Está convencido de que "si producimos una manzana roja, del grupo de las Delicious, cubierta de color, que tenga una buena forma, tenemos la venta asegurada". Afirma que "es lo que quiere nuestro principal comprador en el exterior, que es Brasil; es lo que quiere el mercado interno, y si hay que vender a Europa, también es una fruta que no tiene problemas de colocación".
Son variedades que prosperan sin problemas en los suelos de Mendoza. "La manzana requiere de suelos no muy pesados, tienen que ser franco-arenosos, o con algo de piedra -explica el dirigente- que son los que le dan esas condiciones de muy buen color". Cree que "especialmente San Carlos tiene una gran oportunidad para la producción de manzanas porque sus suelos, en general, responden muy bien a los requerimientos de este cultivo".