Una testigo cambió su declaración en un juicio por un homicidio y los dos imputados fueron absueltos. De esa forma, la muerte de Franco Alexander Sosa Pizarro (23) quedó impune.
Una testigo cambió su declaración en un juicio por un homicidio y los dos imputados fueron absueltos. De esa forma, la muerte de Franco Alexander Sosa Pizarro (23) quedó impune.
El viernes pasado el juez penal, Agustín Chacón, absolvió a Matías Giúdice y a Nicolás Marchán, quienes llegaron a debate acusados por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Durante los alegatos, la fiscal de Homicidios, Claudia Ríos, había solicitado la pena de 13 años para Giúdice y 11 para Marchán.
En tanto, el querellante oficial había pedido 13 para Giúdice y 12 para Marchán.
En cambio los abogados Jorge Hinojosa (por ambos) y Carlos Moyano (por Giúdice ) se expresaron por la absolución de sus clientes. Ésta fue, finalmente, la posición por la cual se inclinó el juez Chacón.
Marchán llegó al juicio en libertad ya que en abril de 2018 se vencieron los plazos de la prisión preventiva y el juez Rafael Escot ordenó su libertad.
En setiembre de 2017, Franco Sosa fue ejecutado de un balazo en el barrio Parque Sur, de Godoy Cruz.
El joven estaba en la puerta de la casa de su novia, en Lautaro y Avenida de Las Tipas, cuando fue sorprendido por dos sujetos que se movilizaban en una moto. Trató de escapar pero fue ultimado por un disparo que le perforó el pecho. El herido fue trasladado al hospital Lencinas pero los médicos constataron que ya había fallecido.
Inicialmente, el fiscal de Homicidios, Carlos Torres, imputó por el hecho a Marchán y a su hermano, luego de que algunos testigos los señalaran como autores del crimen.
Luego el hermano de Marchán fue liberado y una testigo señaló a Giúdice, afirmando que lo vio con el arma. Luego en una rueda de reconocimiento, dijo que no lo vio, que quería ayudar a la familia de la víctima y que estaba en San Martín.
De inmediato aparece otra testigo y declara haber visto a los dos sospechosos. Ahora, en el debate, la joven dijo que no estaba amenazado a pesar de que se había peleado con la familia de la víctima. Luego sostuvo que no había visto a los imputados, dando vuelta su relato.
"Además de esta testigo, la absolución es lógica porque no dio una versión muy clara. Los rastros herméticos no estaban donde decía; el lugar donde estaba no se podía ver bien. Dijo que fueron dos disparos y fue uno solo", opinó el abogado Carlos Moyano.