27 de noviembre de 2014 - 00:00

Una película que suma

La secuela de esta comedia vuelve a unir a Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day con una Jennifer Aniston más zafada, un Kevin Spacey más malvado y las participaciones de Jamie Foxx, Chris Pine y el austríaco Christoph Waltz.

Las complicadas situaciones vividas por los tres personajes centrales de la comedia “Quiero matar a mi jefe” de 2011, vuelven a repetirse aumentadas en esta secuela que se estrena hoy entre nosotros y en la que Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day, luego de aquellos fallidos intentos de asesinar a sus respectivos e insoportables jefes, intentan ahora independizarse y armar su propia empresa.

El trío de amigos ha inventado ahora una cabeza de ducha para el baño que, además de agua, larga shampoo y jabón, y obviamente tratan de venderla. Pero serán estafados por un empresario millonario (Christoph Waltz, ganador de dos Oscar por sus extraordinarias interpretaciones de un nazi en “Bastardos sin gloria” y un comerciante de esclavos en “Django sin cadenas”, ambas de Tarantino).

Decididos a salvar su negocio, los tres amigos optan por probar de nuevo suerte en el mundo criminal raptando al hijo del empresario estafador (encarnado por Chris Pine, el nuevo Capitán Kirk de “Viaje a las estrellas”) con la ayuda de un policía que interpreta Jamie Foxx

Reaparición desopilante

Jennifer Aniston reaparece en esta secuela como la desopilante dentista ninfómana que fue jefa y acosadora de Charlie Dale en la primera parte. Solo que ahora su personaje está bastante más zafado y quiere seducir también al personaje de Jason Bateman.

La actriz de 45 años reconoció haberse divertido mucho en la piel de este personaje disparatado y sexy que ronda el absurdo.

De novia con el protagonista de la serie “The Leftovers”, Justin Theroux (43), Aniston acaba de estrenar además en los Estados Unidos la película “Cake”, un drama que también produce y en la que interpreta a una enferma de dolor crónico que podría significarle su primera candidatura al Oscar de su carrera.

Los nuevos

Las grandes adiciones de la película son, por supuesto, las de Christoph Waltz y Chris Pine. El primero ya mostró sus dotes de comediante en las dos películas de Tarantino que le valieron sendos premios Oscar como actor de reparto, pero también en el drama de Roman Polanski “A un dios salvaje” y en la inminente “Big Eyes” de Tim Burton. Y ya se ha anunciado que será el villano de la próxima entrega de James Bond, que comienza a rodarse en diciembre en Roma.

En “Quiero matar a mi jefe 2” suma su capacidad de villano a la de otro malvado lustroso y cruel: el también oscarizado Kevin Spacey que retoma, aumentado, su papel anterior.

El que no regresa es el director de la primera parte, Seth Gordon, ahora reemplazado por el también guionista Sean Anders, realizador de “Sex Drive: Manejado por el sexo” (2008) entre otros cuatro largometrajes.

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