Recién aparecido en las bateas, “Lucerito” es un disco que compila material inédito e invita a redescubrir en todo su esplendor a esa gran artista que fue la tucumana Mercedes Sosa, a partir de catorce canciones que la inmensa cantora grabó por primera vez y en solo tres días a principios del año 2000.
El álbum destila frescura y capta un momento vital en su carrera. Mercedes venía afianzada con su banda y decidió entrar a los estudios para registrar en caliente un nuevo repertorio junto a sus compañeros de ruta: Colacho Brizuela en guitarra, Popi Spatocco en piano y teclados, Carlos Genoni en bajos y coros, Rubén Lobo en batería y percusión y Beatriz Muñoz en coros.
La cantante salió a mostrar el material a las compañías discográficas pero no obtuvo respuesta, lo que llevó a que las cintas originales quedaran olvidadas por más de 10 años, hasta que su hijo Fabián Matus las recuperara.
“Lucerito” sale a la luz, precisamente, en el año en el que se conmemora el 80 aniversario del nacimiento de Mercedes Sosa y propone una síntesis de una búsqueda ligada a rescatar las nuevas expresiones del folclore, a su ligazón con lo social, a sus desprejuiciadas formas que la llevaron a acercarse al rock argentino y también al tango.
Así, su canto profundo y necesario se escucha aquí en piezas de emblemas de la canción social como León Gieco, Víctor Heredia y Teresa Parodi, junto a otras creaciones de Miguel Abuelo y Pedro Aznar, tangos de la dupla Troilo-Manzi y composiciones folclóricas de Raúl Carnota, Agustín y Carlos Carabajal, el Duende Garnica, Marcelo Perea y poemas musicalizados de Borges y Yupanqui.
Una de las curiosidades reside en que cuatro canciones pueden encontrarse únicamente en este trabajo: “Ojos de cielo” (Víctor Heredia), “Gira y gira” (León Gieco), “Lucerito” (Pablo Almirón) -que da nombre al disco- y “Como Adam” (Natan Zach-Shlomo Ydov).
El resto encuentran aquí su registro original, ya que son composiciones que la artista grabó luego en segundas versiones para “Corazón libre” (2005) y “Cantora” (2009), excepto el bello “Caja de música” (Jorge Luis Borges-Pedro Aznar) que aparecería el mismo año 2000 en el disco homónimo de Pedro Aznar, “Alma de rezabaile” (Carlos Carabajal- Agustín Carbajal) en el disco de Natalia Barrionuevo “Sueños” (2001) y “Romance de barrio” (Homero Manzi- Aníbal Troilo) en su disco en vivo “Acústico” (2002).