Estuvo a punto de desaparecer para siempre -de hecho lo hizo un par de años- pero el amor por la camiseta y, sobre todo el esfuerzo que se puso de manifiesto, fueron suficientes para que el ex Club Bodegas y Viñedos Giol saliera adelante. Se trabajó desde el principio y con la colaboración del municipio de Maipú, la institución volvió a transitar con su rama femenina por las históricas canchas mendocinas.

