Hay temor en el gobierno de Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, porque uno de los jefes guerrilleros más temidos y peligrosos, autor de numerosos atentados, incluido el coche-bomba en el club El Nogal, que segó la vida de 32 personas, decidió hace unas horas abandonar el proceso de paz para incorporarse a la disidencia, según difundió el diario español El Mundo .
Oscar Montero, alias "El Paisa", habría cumplido lo que algunos advertían desde hace un tiempo. La disconformidad que mostraba con las promesas del gobierno que nunca se materializaron, le sirvieron de excusa para volver a empuñar las armas.
Para el Ejecutivo, aún no es evidente su regreso a la criminalidad. Puede encontrarse en algún lugar cualquiera puesto que los miembros de las FARC tienen libertad de movimiento por todo el país, pese a que aún no han comparecido ante la Justicia Especial para la Paz.
Pero su fuga la confirmó el alcalde de San Vicente del Caguán, municipio del departamento del Caquetá, cercano a Miravalle, caserío donde estaban concentrados los desmovilizados de la Teófilo Forero, la columna móvil de las FARC que "el Paisa" comandaba.
En el mismo sentido se manifestó otro jefe de las FARC consultado por este diario, que mostró su preocupación por la decisión de sus compañeros, así como oficiales del Ejército y habitantes de Caquetá y su vecino Huila donde los mencionados subversivos fueron en su día muy poderosos.
Según una página web "Red de comunicadores populares del Sur", al ex comandante le siguieron todos sus lugartenientes, Rodolfo Corcho y Mauricio Caballo, entre otros.
"Abandonaron el lugar por cuestiones de seguridad", agrega dicho medio de comunicación del sur de Colombia. Tanto el gobierno como las FARC, que desplazaron a Caquetá a uno de sus líderes principales, "Iván Márquez", que mantiene una estrecha relación con "El Paisa", afirman que deben averiguar lo ocurrido y es precipitado sacar conclusiones.
En caso de que El Paisa y los suyos hayan dado ese paso, supondría un golpe duro al proceso de reincorporación a la sociedad de las FARC y un gran refuerzo para la disidencia. Hasta la fecha las nuevas FARC-EP la comanda en el sur del país alias "Gentil Duarte", un veterano con más de 30 años en la guerrilla pero de escasa capacidad militar.
También cuentan con alias "Mordisco" y "Cadete", que saben mucho de combate pero nunca ocuparon cargos de la importancia de "El Paisa". Este último es un terrorista experimentado y desalmado. Pocos osan desobedecer sus órdenes ya que no sólo tiene en su haber cientos de asesinatos de civiles, militares y policías.
También protagonizó purgas entre los suyos cuando el gobierno ofrecía el equivalente a medio millón de dólares por su cabeza y temía que alguno le entregara.