Un menor de 17 años tuvo en jaque a la policía, después de que en un procedimiento se robara el móvil 3064, donde los efectivos habían dejado una escopeta y dos celulares.
Un menor de 17 años tuvo en jaque a la policía, después de que en un procedimiento se robara el móvil 3064, donde los efectivos habían dejado una escopeta y dos celulares.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada de ayer, hasta que después de una serie de patrullajes, con intervención de otras unidades y el apoyo de cámaras de seguridad, el menor fue detenido, después de abandonar el rodado y haber tirado a una cuneta el arma.
También le encontraron los teléfonos de los uniformados. El aprehendido fue trasladado a la Oficina Fiscal 19 de la Comisaría 35ª de Guaymallén, quedando a disposición de la Justicia de Menores.