La Policía de Francia se llevó una gran sorpresa cuando intentó detener a un hombre que pescaba a la orilla del mar en la región de Baja Normandía.
La Policía de Francia se llevó una gran sorpresa cuando intentó detener a un hombre que pescaba a la orilla del mar en la región de Baja Normandía.
Ocurrió en Cabourg. Los oficiales llegaron al lugar y se dieron cuenta que en realidad se trataba de un espantapájaros que alguien había montado en el lugar para jugarles una broma durante la cuarentena.
Sin embargo, esta no es la primera vez que los oficiales caen en una de estas tretas. La semana pasada en el mismo país un grupos de policías creyó haber visto a una mujer que tomaba sol en la una playa desierta pero al acercarse se dieron cuenta que se trataba de una muñeca inflable.
Lejos de enojarse, los uniformados de lo tomaron con humor y compartieron el siguiente mensaje en Twitter. "En la vigilancia de las playas, los gendarmes rescataron una muñeca abandonada por su dueño".