27 de octubre de 2014 - 00:00

Un fin de año complicado

Así como había que pasar el invierno en términos económicos, ahora habrá que pasar diciembre frente a las amenazas de movilizaciones, paros y protestas.

La Presidenta de la Nación se enojó y respondió con extrema dureza a Luis Barrionuevo cuando dijo que a fin de año podrían producirse manifestaciones y posibles saqueos. Cristina Fernández lo calificó de "destituyente" y de estar jugando para otros intereses políticos, aprovechando que Barrionuevo ya ha adelantado su apoyo a la candidatura de Sergio Massa.

Es cierto que el dirigente de los gastronómicos no suele medir las consecuencias cada vez que pronuncia algunas declaraciones -como aquella que dijo que la Argentina solucionará sus problemas cuando los dirigentes dejen de robar por dos años- pero no es menos real que Barrionuevo reflejó, potenciado por supuesto, el malestar existente en la dirigencia sindical ante la actual situación económica.

Históricamente, la preocupación y la inquietud de la gente se suele manifestar en dos momentos del año: hacia diciembre en razón de que necesitará mayor cantidad de dinero para las fiestas, a lo que debe sumar una suma importante para reyes y, para redondear, las vacaciones. El otro momento se da para fines de febrero porque, con escasas posibilidades de ahorro luego de diciembre y enero, debe reunir una fuerte suma para poder enviar a los chicos a la escuela.

Los dirigentes sindicales son conscientes de lo señalado y es por ello que, con la suficiente antelación, están realizando gestiones en la búsqueda de algún tipo de solución que permita poner paños de agua fría al malestar de la gente. Desde la misma CGT oficialista ya surgió el planteo para que se otorgue algún bono para fin de año, mientras desde los sectores empresarios no desecharon la posibilidad. Fue el Gobierno el que salió a la palestra para intentar frenar el intento, pero todo lleva a indicar que se trató de una cuestión política para no dar brazo a torcer, en la intención de desechar una derrota política.

Pero los hechos van empujando hacia la solución pedida por los sindicalistas. El gobierno de Córdoba acordó con los gremios la entrega de un bono de 1.500 pesos para fin de año y sólo falta la respuesta del sindicato de los docentes; se asegura que, en Tucumán, se dará "un sueldo más" en diciembre, con dinero que adelantará la Nación; en Mendoza ya hay municipalidades que han adelantado que pagarán un bono, de acuerdo con las posibilidades financieras de cada una de ellas, mientras en el sector privado, el gremio de Comercio anticipó que hay un acuerdo con las cámaras de supermercados.

El tema pasa por cómo van a reaccionar aquellos gremios que no lleguen a un acuerdo, como es el caso de los estatales, por ejemplo y también cabría preguntarse qué va a ocurrir con los jubilados en razón de que en Mendoza el titular de la Anses, Diego Bossio, dijo que no se ha pensado en un aporte adicional, mientras en Córdoba su gobernador dispuso que se otorgará un bono de 900 pesos al sector pasivo.

"Los jubilados no pueden hacer un paro y si lo hicieran nadie se daría cuenta, pero ¿quién no tiene un jubilado en su familia?", se preguntó un dirigente local.

La restante situación se plantea con los descuentos por el impuesto a las ganancias. Las críticas habían bajado desde el gremio de los camioneros, pero ahora han alcanzado a otras organizaciones gremiales, como es el caso de los bancarios. El sindicato liderado por el mendocino Sergio Palazzo si bien está alineada con la central obrera "opositora" de Hugo Moyano, su titular mantiene buenas relaciones con parte del kirchnerismo.

Los bancarios ya realizaron un paro de actividades y es muy factible que el plan de lucha continúe, en razón de que el impuesto alcanza a la casi totalidad de los trabajadores de la actividad. "El malestar es evidente y se va a potenciar cuando la gente cobre el aguinaldo", dijo un dirigente consultado, quien agregó que "en esta pelea no estamos solos, ya que hay muchos gremios que están en la misma situación".

En ese marco generalizado, desde la dirigencia sindical se estima que pueden llegar los acuerdos a través del diálogo. "La situación se va a poner difícil si el Gobierno desecha los planteos", destacó un gremialista local, quien agregó que "de todos modos, los trabajadores se hacen escuchar a través de los paros de actividades, pero de ninguna manera aceptan los saqueos, que siempre son cometidos por algunos antisociales que se aprovechan de la situación".

El plano político

No hubo mayores novedades en lo que a actividad político-sindical se refiere. Hugo Moyano ha diversificado su accionar y ahora también dirige un club de fútbol, por lo que pareciera haber dejado para un segundo plano sus apetencias políticas personales y se va diluyendo, al menor por ahora, su intención por conformar el "partido de los trabajadores".

Hay otros dirigentes que se han manifestado a favor de Sergio Massa pero el grueso del sindicalismo mantiene su apoyo al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli. De todos modos, hay quienes sostienen que Scioli debería "peronizar" más su discurso y así lo manifestó un dirigente local, quien señaló que "si (Scioli) se kirchneriza, el discurso peronista lo va a tomar Massa y va a sumar recogiendo heridos", destacó.

De todos modos, resulta difícil que los sindicalistas jueguen sus cartas con tanta anticipación y es seguro que, con el correr del tiempo, la incógnita se va a ir despejando.

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