El Gaucho Lencinas
Las reivindicaciones sostenidas por los Mártires de Chicago y la celebración del Día del Trabajo tienen en Mendoza antecedentes que pasan un siglo, le otorgan la etiqueta de ser la provincia precursora y al gobernador Lencinas -1918/1920- el rótulo del "abanderado de las conquistas sociales".
El Gaucho Lencinas -como era conocido en todos los ambientes y la historia lo afirmó- asumió el Ejecutivo provincial en 1918 y falleció dos años después debido a problemas de riñón. Su corta gestión osciló entre quienes lo ensalzaban y acompañaban por su concepción populista y quienes lo detractaban. Lo que nadie puede soslayar es que generó un fenomenal avance en la legislación social que, para ese tiempo, era avanzada a nivel nacional e internacional.
Feriado con reuniones populares
En 1918, se declaró feriado el Día del Trabajador, y el festejo que se extendió por todo el territorio provincial tuvo los condimentos de esos tiempos: música, guitarreros, cantores, bodegones, gastronomía criolla y juegos de los hombres del campo.
Creó la Inspección General del Trabajo para recibir denuncias sobre abusos en las condiciones laborales y controlar el cumplimiento de las disposiciones. Dictó leyes innovadoras al establecer: el salario mínimo en 2.50 pesos para el trabajador estatal y 2 pesos para la actividad privada (moneda de la época); fijó el 50% del adicional para las horas extras; implantó la jornada laboral de ocho horas y el descanso sabatino, dictó la primera Ley de Jubilaciones para empleados públicos, creó la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la Provincia, la Caja de Jubilaciones y Seguro para Docentes, abolió los instrumentos y prácticas de tortura y creó escuelas especiales.
Mendoza pionera
Si se mira al país, el antecedente más añejo de una celebración del Primero de Mayo es en Buenos Aires, 1890, por iniciativa de obreros alemanes, no de un organismo gremial o estatal.
Recién el 28 de abril de 1930 el presidente Hipólito Yrigoyen establece por decreto que el Primero de Mayo es “fiesta del Trabajo en todo el territorio de la Nación” y “universalmente consagrado como descanso”. Mendoza, lo instituyó en 1918, doce años antes que la Nación.
*El autor es periodista y docente.